Escribe Raquel C Gaspar….

Lydia García Pelayo actriz de Niñas

25.03.2015

Escribe Raquel C Gaspar: Javier Garcia-Pelayo quería hacerme llegar la película “Niñas” pues quería conocer mi opinión ” desde el punto de vista de género”: No recuerdo ninguna película protagonizada enteramente por mujeres y niñas – sin contar a los dos bebés .. pero no hablan -, así que salvo lo que te diré, casi podría considerarse incluso una película feminista. “Peros” a esto último: en el min. 32/33 una de las niñas hace referencia a su hermano al que dice cuidar como “una segunda mamá”. Esto implica asignar implícitamente a una niña, el papel de “cuidadora” cimentando así que lo sea más allá de su responsabilidad como adulta, si decide ser madre; no ahora. Lo plantean como algo “natural” (en una niña) y no lo es. Sí que es lo habitual en la “educación” patriarcal basada en roles de género. Y tras la aparición final de los dos bebés, la frase que cierra la película “Bendito el fruto de tu vientre” y que es una clara alusión a la cultura cristiana, me chirría. Lo percibo como una entronización innecesaria de la mujer como madre y al darse al final de la misma, parece ser una especie de “conclusión” que fagocita y suplanta todo lo que previamente y durante toda la película he ido percibiendo. Dicho esto y aparcándolo, me han gustado especialmente los pensamientos que a lo largo de la misma; una vez a través de una voz en off, otras dramatizado por las mujeres adultas y otra escrito a modo de subtítulos; se han ido mostrando. Requieren una segunda escucha y lectura hasta que cale la última emoción que transmiten: nutritivos. Las niñas .. escucharlas y verlas hace que se cree un paréntesis necesario en el tiempo e invitan a acompañarlas en ese espacio desanclado del reloj que es la infancia, donde aparece y se muestra desnuda la bondad sin aditivos, la serenidad sin artificios, la mirada limpia y la calidez de un tiempo desgastado de minutos, ausente y ajeno a las horas, un tiempo limpio donde solo importan los gestos, la cadencia natural de las emociones no contaminadas .. delicia perderse en su juego, su realidad y su infinita ternura. Todas ellas, pero la niña que aparece en primer lugar frente a la pantalla sin uno de sus dientes ..me ha secuestrado una sonrisa tras otra. Imposible mirarla sin bucear en apnea en su tierna inocencia.
* Un aspecto que considero importante y percibí desde su inicio, es que no hay “protagonista”: todas lo son. Esto radiografía la esencia de como las mujeres nos mostramos e interactúamos en el mundo (me refiero a las niñas sin contaminar y a las adultas que nos hemos dado de baja en la militancia del patriarcado): no hay interés ni intención de competir, de destacar, de protagonizar .. porque todas destacamos y protagonizamos de modo natural mientras interactúamos.
La única competición, la que cada una nos pautamos a nosotras mismas. “

Lydia, en la foto con algunos años menos que en el rodaje, presentará la película en su estreno en Madrid, Cineteca del centro cultural del Matadero el sábado 28 a las 20.30 dentro del festival MargenesCine. “Esta semana estrenan mi película”, comentaba ayer con sus amigas del colegio.