Rociío y José de Gonzalo García-Pelayo

Hoy dan el segundo pase de «Rocío y José» (1982) dentro del festival Documenta a las 19.00 en el Museo Reina Sofía. Cuando la pasaron por primera vez Emilio Porta escribió:

«… pero mi debilidad absoluta es ROCÍO y JOSÉ.. Nadie ha hecho una película sobre EL ROCÍO, con el fondo subyacente de una historia adolescente de amor, como la realizada por Gonzalo. Decía obra prodigiosa, y prodigiosa es. Vuelta a ver en el Reina Sofía, la gran MAGIA de la película y de la increíble banda sonora envolvía todo y nos transportaba, no solo a las marismas rocieras, al paso del río Quema y Almonte, a cada expresión y sentimiento de la gente que hace el camino, sino que nos llevaba en volandas al cielo con la Hermandad de Triana, en un largometraje con un color y una fotografía espléndidas (pequeño homenaje aquí también a ese maestro de la dirección fotográfica que es Jose Enrique Izquierdo, constante colaborador en toda su carrera de Gonzalo) y hacía, hace, que todo se convierta en la película en inolvidable. Ritmo, además, técnica, innovación, argumento, mirada, planos y secuencias magistrales… todo en ROCIO Y JOSÉ es de una calidad e innovación extremas. Mirando la época del rodaje, uno se pregunta qué es la modernidad y qué lo clásico y, sobre todo, si no pueden coexistir. Porque en esta película ambos elementos se unen para crear y dejar para la posteridad una absoluta obra maestra, una impresionante obra de arte. Hay en ella un elemento poético subyacente (que luego Gonzalo ha mantenido en otras de sus películas, sobre todo en una de las realizadas en el proyecto 10 más 1 de este año cabalgado entre 2021-2022, que es otra auténtica joya, ALMA QUEBRADA.

Realmente cada uno tiene sus gustos y su mundo, sus preferencias, pero el aplauso final de los asistentes al acto y las palabras entusiasmadas de los más jóvenes que no conocían ROCÍO y JOSÉ y se acercaron expresamente a manifestar su asombro al director a la salida del Reina Sofía tras la proyección, demuestran que mi entusiasmo desde que se estrenó, hace ya bastantes años está más que justificado, que no ha pasado el tiempo por ella (es una película increíblemente joven) y que lo percibido no era una visión personal, sino que, dentro de la subjetividad de todo, era, es, una valoración con una carga de objetividad y profundidad de la que, como observador, espectador y crítico, no tengo más remedio que sentirme orgulloso y feliz, también por poder, a través de la escritura de estas líneas, expresar idea y sentimiento.

(Foto de la Hermandad de Coria en este año de 2022)

Habrá una pequeña actuación del grupo rociero «Madrid».

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