Escribe Estrella Millán Sanjuán

Escena del rodaje de Tu coño

Escribe Estrella Millán Sanjuán (…inclasificable, porque no se parece a nada…con humor, respeto y mucho cine.):

«Clasificar “Tu coño” como X significa mutilarla.

Mutilar su audacia, mutilar un proyecto libre, vivo, un ejercicio natural en sí mismo. Si se considera que es por contener imágenes explícitas, claro que las hay: de vitalidad, de jolgorio, de poesía, música, de amor, de mucho amor entre una pareja joven que lo aplica a diario con unos curiosos voyeurs que elevan el acto en sí. Si el problema es que expresan su amor a través de la palabra y del sexo, qué horror. Esa ceremonia inherente a nuestro origen, que practicamos o deseamos practicar por placer y porque representa nuestra esencia como ser humano.

¿Es pornográfica “Tu coño”? Pues depende. En su making-of, mientras la pareja es rodada teniendo sexo en la cama, escuchamos un ensayo sobre las acepciones de la pornografía pasando por su etimología, lo explícito, su estigmatización y naturaleza mutable según el contexto histórico, o relacionada con la violencia hacia la mujer. Sexo explícito hay, desde luego, pero su contexto está íntimamente ligado a ofrecer una experiencia estética muy cuidada, marcada por una potente puesta en escena con mucho trabajo artístico detrás. Está en la subjetividad del receptor captar si es arte, pornografía, las dos cosas juntas o es simplemente, inclasificable, porque no se parece a nada.

Hay mucho sexo explícito en el cine actualmente que no se clasifica X. También mucho muy accesible con una violencia bastante más obscena y pornográfica que se devora sin pestañear. Son las menos las que no contienen un “¡corten!” cuando una pareja empieza a tener relaciones sexuales y llegamos a ver un pene del actor principal y una penetración. Es difícil que se continúe la historia como un proceso que deberíamos ver normal como en otras escenas cotidianas, pero acecha lo púdico, el temor a ese otro tipo de censura que existe en la actualidad y se prefiere cambiar de plano. ¿Y si en el cine clásico hubiéramos visto a Burt Lancaster y Deborah Kerr culminar su gran beso entre las olas teniendo sexo explícito? Una escena tan natural como cuando conversan en el coche que se nos priva. Asunto controvertido desde el origen del cine, ligado a una férrea moralidad y censura imperantes, recurriendo al erotismo como sustituto y siendo relegado a espacios clandestinos que le han otorgado un aura sinónimo de perversión.

Si el problema es mostrar un coño –término desde su origen etimológico despectivo, pero al que recurrimos con naturalidad y sin problema en conversaciones– en primer plano y de forma reiterada, con toda su anatomía, no sería el director el único en hacerlo. Me viene a la memoria ahora mismo el corto muchos años antes, en los setenta, de Barbara Hammer, “Multiple orgasm”, donde se ven unos dedos de una mujer que se masturba sobreimpresionados en imágenes de rocas muy erógenas. Considerado arte y cine experimental.

Tu coño” puede ser accesible para público adulto en salas comerciales, no es un reducto único para Festivales o Museos; no sale nada que nos desconcierte o no sepamos. No es un producto degradante hacia la mujer, al revés, se erige como una celebración del sexo, de la vida, de la cultura, una oda al órgano sexual femenino con humor, respeto y mucho cine.»

Rodaje de la película, Oscar Fernández Orengo fotografía la otra fotógrafa, Anya Bartels-Suermondt.

Todos muy atentos a vicisitudes de la filmación.

Publicado en: 19/04/20233,1 min. de lectura626 palabrasCategorías: Críticas

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