Veinte mil semanales, Juan Manuel Garcia Ferrer

Espero que no te ofendas si digo que es de lo más cinematográfico de todo lo que he visto tuyo. Porque todo está pensado “cinematográficamente” ya desde ese magistral comienzo, que invita a seguir la narración. ¡Qué buena esa panorámica desde la cama al tablero de ajedrez! ¡Qué buenos todos esos elementos de “cine dentro del cine”: el empleo del narrador dentro del mismo cuadro; esas rendijas de la persiana que permiten hacernos ver su visión de las mujeres que acuden a su casa;… O ese maravilloso duelo de imágenes entre él y ella en la pantalla, hechos durar. Me he alargado –luego alegrado- esta mañana ante el ordenador cuando he visto que animabas con ese “son sólo 25 minutos”. Me han sabido a poco. Aunque miento: Está mejor así, sin recortes posibles, redondo. Zenquiu por el regalo.

Zenquiu, Juan Manuel.
30.08.2014