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Offs de Copla

21.10.2014

Vicente Monroy (camiseta Bruce Lee) escribió y Javier Garcia-Pelayo (camiseta Pink Floyd) leyó un largo texto para la voz en off de “Copla”, Ayer lo oí ya montado y me produjo una honda impresión. Tanto que quiero enseñarlo a los miembros del equipo del rodaje y a los amigos de Fb que vivan en Madrid para hacer una escucha de una hora de duración en el Elcafé Moderno el jueves día 30 de Octubre. Quizás será la primera vez que se presenta una parte fundamental de una película antes de rodarla, una especie de performance de algo que tiene valor por si solo pero que vertebrará el film dándole su último sentido (el amor en en uno de sus límites). Hoy ellos dos son mis héroes.

Estreno de una película antes de ser rodada. De la esencia de la película, al menos. Hoy a las 20.30, en Madrid.

Cartel Off de COPLA de Gonzalo García Pelayo

Cartel Off de Copla Café Moderno

Interesante reflexión sobre memoria y futuro de Vicente Monroy ,Veinte mil semanales

Interesante reflexión sobre memoria y futuro de Vicente Monroy que desemboca en esta sorprendente frase que, naturalmente, destaco:
De algún modo, creo leer esto en Veinte mil semanales de Gonzalo Garcia Pelayo, que ya considero la película española más importante de los años 90 (quizás junto con Párpados de Zulueta, que también forma parte de Delirios de amor).
Aquí está:
El cine español de los 90 es particularmente peligroso. Creo que de esa época puedo hablar mejor que nadie porque la viví sentimentalmente pero no conscientemente (habiendo nacido en el 89), así que no tengo prejuicios. Es una época en que se desarrollan las bases del cine que estamos viviendo ahora. La época de la culminación del docudrama, de la obsesión por el paisaje y la memoria. En definitiva es una época en la que el cine español, en lugar de pensar en el futuro, se dedica a pensar en la destrucción del pasado. A lloriquear. Un cine del trauma, obsesionado por el sufrimiento que se refleja en lo material, en la destrucción de lo antiguo. Un cine que culmina el viejo proyecto de Erice de entender las imágenes como cicatrices, es decir, como aquello que nunca podrá borrarse del dolor del pasado. La herida de la Guerra Civil da paso a otras heridas, asociadas a las primeras premoniciones de eso que ahora llamamos “la crisis”, y que ya se empezaban a intuir en el desengaño del proyecto democrático. En medio de todo eso, apenas unas cuantas películas sobreviven a la imposición de ese proyecto de intelectualismo melancólico. Un cine asociado al deseo, es decir, al futuro. Porque el deseo es lo contrario de la memoria. Produce de hecho una anulación de la memoria. La imagen de la memoria funciona como un plano estático, mitificado, que anula el relato porque lo culmina. La imagen del deseo funciona como un plano generativo, sobrecargado de una tensión que ante cualquier pequeño cambio se readapta, generando un relato. Se desea lo que está por suceder; se recuerda lo que ya no pertenece al plano de lo útil. El pasado es inútil por sí mismo. No hay frase que odie más que “hay que aprender del pasado para avanzar hacia el futuro”. Es una mentira muy desagradable y muy melancólica. En cualquier caso hay que aprender del futuro para avanzar hacia el pasado. El pasado es interpretable. Siempre es falso. Nuestra labor es interpretarlo de acuerdo a la imagen que queramos producir en el futuro. Hay que deformar el pasado para convertirlo en una herramienta. De algún modo, creo leer esto en Veinte mil semanales de Gonzalo Garcia Pelayo, que ya considero la película española más importante de los años 90 (quizás junto con Párpados de Zulueta, que también forma parte de Delirios de amor). En ella, un complejo juego de imágenes de tiempos que no coinciden con la forma en que se observan generan un relato de deseo. El amor gira en planos del tiempo pasado, en forma de imágenes filmadas, en una casa llena de televisores que retransmiten otras imágenes. La presencia constante de ese plano generativo da idea de una repetición infinita de las imágenes. Todo está filmado y se reproduce. El deseo desordena los recuerdos. La memoria es imposible, aunque es.

Podéis ver la obra maestra en cuestión por aquí. Dura media horita:

http://www.rtve.es/…/delirios-amor-veinte-mil-sema…/2653097/

Corto de Niñas

¿Cómo es la historia? Hace mucho tiempo que quería meter un cortometraje firmado por otro en la mitad de una película mía. Al pensar en “Niñas” le pedí a Candela Jiménez, que ya había hecho cortos, y que iba a ser actriz de nuestra película que si hacía uno con sólo chicas lo podía incluir en el largo, no al principio sino en el medio. Lo ha hecho con Cristina Cuak, que es su sobrina en “Niñas” a pesar de tener casi la misma edad, y ayer nos lo trajeron al montaje. Gustó mucho, no sabía nada de él y ya está insertado dentro de Niñas, con sus títulos de créditos y todo. Lo hubiera hecho aunque no nos hubiese gustado pero afortunadamente fue así. Dura 6 minutos (si no me hubiera gustado le hubiera pedido que lo montara en 4 mintos) y tiene un agradecimiento a su profesor Luis María Ferrández. Todos aplaudimos, sinceramente, a su conclusión y me hicieron una foto muy contento con las dos. Esto opinaba Vicente Monroy, coguionista y ayudante de dirección de Niñas:
Hoy Candela Jiménez nos trae el corto que incluye Niñas y alucinamos bastante con la calidad del resultado. Va a ser una directora cojonuda. Una de las protagonistas de su corto es Cristina García-Pelayo, que va a ser una pedazo de actriz.

Cortometraje de Niñas, una pelicula de Gonzalo García Pelayo

Niñas ¿Se ha hecho un diario de un rodaje en fb?

Gonzalo García Pelayo 22.06.2014

¿Se ha hecho un diario de un rodaje en fb? Por si acaso lo voy a hacer del rodaje de “Niñas”. Hoy no rodamos pero dentro de una hora tengo una reunión con Vanessa García-Pelayo, mi hija, alma, ayudante de dirección y de producción, guionista y actriz de la película para preparar la semana próxima. Además de que me gusta mucho su expresión obsérvese el perfecto arco que hace su cuello con mi hombro y el que hace el hombro de Paco Millán con mi cuello. Me siento felizmente encajado entre ambos.

Paco Millán, Gonzalo y Vanessa García Pelayos rodaje de la película Niñas

Hoy lunes seguimos con el rodaje de “Niñas”. Primero, grabación de voces en offs de las niñas recién llegadas y de Alicia y Julia que las esperamos hoy. Por la tarde, todas viendo tomas ya rodadas y sus reacciones (espero que risas), una conversación y durmiendo por la noche con unos globos iluminados que Rosa Avila, la abuela de todas, ha traido de América (efectos especiales baratitos). Recuerdos de “Cero de conducta”.

Niñas de Gonzalo García Pelayo

Elena Piñango encontró este momento de Manuela, una de nuestras “Niñas”. Postearé primeros planos de todas. La foto tiene un par de horas tan solo. No tengo preferidas pero la belleza de Manuela nos tiene a todos impresionados.

Niñas de Gonzalo García Pelayo

Pilar, que transmite su confianza, su bienestar de niña feliz (aunque todas parecen serlo y hablan de ello). Una seguridad sorprendente en su inteligencia y en su belleza. La foto también es de Elena, que hoy ha captado el aura de todas las “Niñas”.

Niñas de Gonzalo García Pelayo

Paula es de una delicadeza como nunca vi. Tiene una capacidad para expresarse con sus gestos que envuelve en misterio cualquier mirada, cualquier asentimiento de su propia personalidad. Elena también captó el alma de una de nuestras “Niñas”.

Niñas de Gonzalo García Pelayo

Julia llegó ayer, rodó cosas colectivas en “Niñas” y hoy lo hará ya en escenas personales hablando y tocando en el piano la música básica que acompañará varias escenas (trozo del Stabat mater de Bononcini). Elena La tomó así ayer. Su hermana Alicia es una de las que llamamos mayorcitas junto a Cristina y Marta.

Niñas de Gonzalo García Pelayo

Con Javier Garcia-Pelayo y José Enrique Izquierdo Boza he hecho todas las películas desde Vivir en Sevilla a Alegrías de Cadiz (cinco películas) Los tres estudiamos juntos en el mismo colegio aunque mi hermano enseguida deambuló por otras aulas. Javier se encarga de la producción y localizaciones y José Enrique creo que está haciendo su mejor foto conmigo en “Niñas” superando incluso a Rocío y José.

Niñas de Gonzalo García Pelayo

Acabamos de rodar esta secuencia de “Niñas” que no quieren dormir la siesta que les intentan imponer los mayores. Elena hizo la foto con la iluminación de José Enrique hace apenas 20 minutos. Diario del rodaje. Manuela y Julia en plano.

Niñas de Gonzalo García Pelayo

Sigo con “Niñas”, las seis principales. Lydia, la más pequeña y de las más desenvuelta delante de la cámara. Tiene una risa muy llamativa y contagiosa como su personalidad. Niña, niña.

Niñas de Gonzalo García Pelayo

A la izquierda, Sofía, de las mayores de las seis pequeñas que canta a Scarlatti acompañada por su prima Alicia, ya adolescente y que forma parte del grupo que llamamos de las mayorcitas en “Niñas”

Niñas de Gonzalo García Pelayo

Las seis “Niñas” principales que tienen una prima más pequeña y cuatro más grandes. Lydia, Manuela, Sofía, Julia, Pilar y Paula se llaman (de izquierda a derecha en la foto). Nos tienen muy contentos.

Niñas de Gonzalo García Pelayo

Pilar toca el clarinete, el instrumento favorito de Mozart, para encantamiento de su hermana Manuela (hermana en la película) ambas hijas de Silvana Navas Guerrero que se llama igual, Silvana, que además tiene a dos hijas más que dibujan y hacen yoga (Alicia y Julia). Mañana rodamos con las cinco por la mañana temprano. El clarinete, de ébano, es el suyo y lo toca con convicción.

Niñas de Gonzalo García Pelayo

Silvana, madre de cuatro “Niñas” mientras la mayor hace yoga.

Niñas de Gonzalo García Pelayo

Ahora Julia acompaña a su hermana Alicia en los ejercicios matutinos de “Niñas”.

Niñas de Gonzalo García Pelayo

A Cristina se le ha ocurrido añadir una gata pequeña a una escena de “Niñas” también pequeñas que rodamos después de comer.

Niñas de Gonzalo García Pelayo

Elsa tiene una niña y espera mellizos. Hoy se han incorporado al equipo y han empezado a rodar en “Niñas”.

Niñas de Gonzalo García Pelayo

Casi todos (faltan cinco o seis actrices pequeñas) los componentes del equipo artístico y técnico de “Niñas”. Elena Piñango nos hizo esta foto.

Niñas de Gonzalo García Pelayo

Un cámara, un director de fotografía y un productor, esta mañana temprano empezando la jornada de rodaje de “Niñas”.
(Paco Millán, Jose José Enrique Izquierdo Boza, Javier Garcia-Pelayo)

Niñas de Gonzalo García Pelayo

Las “Niñas” enloquecieron hoy con la llegada de los niños. Aquí, Lydia con Manuel.

Niñas una película de Gonzalo García Pelayo

Así acabará “Niñas”, con Alvaro y Manuel contemplados por todos los personajes de la película (y por los posibles espectadores). Lo rodamos hoy aunque no signifique final del rodaje. Costó un buen rato que los dos niños aceptaran sonreír al mismo tiempo como estaba especificado en su guión.

Niñas una película de Gonzalo García Pelayo

En la obra hay cuarenta segundos de baile de Vanessa que aquí ensaya observada por el segundo cámara Paco Millán. En “Niñas”, hoy domingo, hubo mucho baile.

Niñas una película de Gonzalo García Pelayo

“Niñas” y más mayores bailando todas en un decorado magnífico donde hemos echado el día. Vanessa ayuda a las pequeñas Paula y Lydia, Virginia baila junto a Carmen. Unas sevillanas antiguas con maravillosas letras:

Rosa de pitiminí,
cuatro o cinco en un ramito

Cuatro o cinco en un ramito
Rosa de pitiminí
Ole, ole, ole, ole
Rosa de pitiminí
Cuatro o cinco en un ramito

Cuatro o cinco en un ramito
Se las tengo que poner
Ole, ole, ole, ole
Se las tengo que poner
A mi novio Manolito

Con el vele, vele, vele
Manojito de claveles
Que me dió a mi un sevillano
Qué bonito y qué bien huelen
Por la mañana temprano

Niñas una película de Gonzalo García Pelayo

Rosa Avila es la organizadora de la reunión familiar de “Niñas”. Ella ha tenido seis hijas (Vanessa, Silvana, Candela, en la película) que hasta el momento le han dado once nietas y ahora espera conocer a sus dos nietos varones, mellizos, que acaba de tener su hija Elsa.

Niñas una película de Gonzalo García Pelayo

Virginia, que junto a su hermana Marta, llegó de Sevilla para incorporarse al rodaje de “Niñas” el viernes pasado. Baila con su prima Sofía (que llegó de Las Vegas), las dos mejores bailaoras de su edad dentro de la película.

Niñas una película de Gonzalo García Pelayo

Silvana bailó ayer en “Niñas” por sevillanas como en Alegrías de Cadiz bailaba por alegrías. Ella y Rosa Avila son las dos actrices profesionales que ya trabajaron conmigo antes y que lo siguen haciendo en esta película. Para la fiesta de ayer Vicente Monroy vino acertadamente vestido para estar en el ambiente.

Niñas una película de Gonzalo García Pelayo

El equipo de cámara al completo (José Enrique y Paco) saben bailar sevillanas con mucho estilo y se unieron a la fiesta, al final de la toma, bailando con Rosa y Vanessa. Mientras tanto, Javier, Rubén, Vicente y yo solamente miramos, sin saber bailar, como unos malages.

Niñas una película de Gonzalo García Pelayo

Entonces Gonzalo sería Gaudí…

Gonzalo García Pelayo 02.02.2014

Vicente Monroy y Gonzalo Garcia Pelayos en el rodaje de Niñas

Babs Johnson, ahora Vicente Monroy, que será arquitecto y cineasta pronto me envía este maravilloso (al menos para mí) comentario:
Siempre me ha sorprendido una cosa que se da en la cultura española, y es una especie de disincronía con respecto al resto de Europa. Lo explico siempre a través de un ejemplo del que me hizo darme cuenta el profesor Carlos Sambricio en clase de Historia de la Arquitectura: el Escorial. El Escorial no es, lógicamente, el paradigma de lo renacentista, ni del orden ni del equilibrio ni de nada (esos paradigmas están en Italia, creo, o lo mismo son un mito), pero es mucho más hermoso que todo eso por haber accedido a un grado ajeno al tiempo, a una estética del anacronismo que tiene que ver con las influencias de los árabes, con el calor, con el secarral donde se impone y otro montón de extrañas casualidades. Extendido a nuestro cine, siempre ha sido así: figuras extrañas, solitarias como objetos misteriosos son el equivalente español a las olas y nuevas olas gregarias en el resto de Europa.
Hoy estamos de suerte. Sobre una de esas figuras misteriosas, Gonzalo Garcia Pelayo, empieza un ciclo en el Cine Doré. Durante algo más de una semana vamos a tener una oportunidad única de acercarnos a una de esas figuras ajenas al tiempo, capaz de acceder a un cruce de influencias que no tiene nada que ver con un movimiento grupal preciso. Su lugar es uno extraño entre la cultura popular, el pensamiento trascendente y una extraña influencia de la modernidad. Superponiéndolos, escapa de la sincronía europea de las nuevas olas. Y vuelvo a hacer una equivalencia arquitectónica: podríamos comparar, por ejemplo, a Juan Antonio Bardem con Secundino Zuazo, con esa fórmula rigurosa y racional de diseño. Entonces Gonzalo sería Gaudí, una fuerza viva de la iconografía, imposible de colocar en su tiempo o en cualquier otro porque se ha enfrentado, que diría Warburg, “a la marea del tiempo”.
Hoy a las 17,30, Manuela.

(Gracias Babs)