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¡Ya estoy en el desierto de juguete!

Juan Carlos Mortensen banca a Óscar para jugar la Word Series of Poker en 2007.

Ya hemos mencionado varias veces la buena relación que la familia Pelayo mantiene con Juan Carlos Mortensen y que Gonzalo bancó a Juan Carlos para que jugara su primer torneo en Las Vegas allá por el año 2000.

Pues bien, Juan Carlos decide entonces bancar a Óscar esta vez y darle la oportunidad de vivir la experiencia junto a él. Óscar se marcha a Las Vegas con varios jugadores españoles y escribe crónicas de su experiencia. Como estas crónicas son muy técnicas, en cuanto a poker se refiere, hemos decidió resumirlas y enseñaros más la experiencia vital que los tecnicismos:

¡Ya estoy en el desierto de juguete!

“Como ya os comenté a alguno de vosotros empezaré a escribir una crónica diaria de mis experiencias en Las Vegas, tanto relativas al juego como vitales o anecdóticas. Para empezar sólo tengo dos palabras, “im presionante”, jajajaja, esta ciudad no deja de cambiar como las dunas de arena de un desierto, tal vez por eso se eligió este sitio para construir la mayor y más importante ciudad dedicada al ocio y en especial al juego. Todo lo que os imaginéis de Las Vegas es poco hay que venir y comprobarlo, es como la torre Eiffel, por muchas películas donde la hayamos visto hasta que no la ves a pocos metros, de noche e iluminada no podrás hacer un juicio justo de tan bello y simbólico monumento. Con Las Vegas pasa lo mismo, pero con un extra muy importante, que siempre que vuelves verás y conocerás algo nuevo. En mi caso los sentimientos también han sido diferentes en las tres ocasiones o aventuras de mi vida que han tenido como escenario esta increíble ciudad. La primera vine para rodar el documental dedicado a mi familia y a Juan Carlos Mortensen, y fue cuando comencé mi carrera como jugador de poker gracias a mi padre. En el segundo fue la consagración de lo anterior, pude venir con mis mejores amigos y primera flotilla Pelayo de poker a demostrar que no sólo ganábamos en internet si no que éramos capaces de venir a su propio campo y derrotarles, y vaya si lo hicimos. Y esta tercera vez como representante de nuestra maravillosa comunidad lospelayospoker y por supuesto de mi apellido, a hacer cosas grandes o por lo menos a dejarme la piel en intentarlo, para que la próxima vez que vuelva, deje de ser un autentico desconocido. Además de pasar un mes de ensueño, competir y ganar es a día de hoy uno de mis mayores estímulos vitales…”

“…Como anécdota estuve jugando cerca de Chris Ferguson y en la misma mesa que Noa Boeken, con el cual entablé una pequeña amistad en los descansos, aunque también os comento que todo los días veo en el Bellagio a Johny Chan, Doyles Brunson y a mi amigo Gush, están allí jugando una partidita diaria de 2000-4000 para entretenerse un poco, y de paso ganar o perder del medio al millón de dólares.

También aproveché un día de descanso antes de jugar la WSOP, para relajarme y me fui con La Pua a ver uno de los shows del Circo del Sol el cual me maravilló, en Las Vegas tienen cinco shows permanentes. Ya había visto el Circo del Sol con mi padre en Madrid, pero el montaje que tienen aquí en Las Vegas es increíble, no reparan en gastos…”

“…Para relajarme decidí no jugar nada hasta el de 2000$ no limit, llamé a Juan Carlos Mortensen para quedar y vernos, nos invitó a pasar un día en un lago que hay a unos 40km para ir a hacer snow acuático, se acaba de comprar una súper lancha de lujo especial para este deporte y se le veía muy metido en dominar toda la materia, fuimos a verle Santi Terrazas, Guille, La Pua y yo, estaba con su novia Pastora una chica encantadora, comimos, y nos adentramos a toda velocidad en el lago, primero hinchamos un enorme flotador donde nos subimos para ser remolcados a toda velocidad por Juan Carlos, que conducía súper agresivo para conseguir tirarnos , así lo hizo en muchas ocasiones, fue divertidísimo , después todos intentamos hacer snow pero eso fue más complicado, requieres de una técnica para conseguir levantarte, y ninguno lo logramos, Juan Carlos y Pastora lo hacían de maravilla, fue un día magnifico, todos coincidimos que el mejor de las Vegas hasta el momento, nos reímos, hicimos deporte, tomamos el sol y pasamos una tarde increíble junto a Juan Carlos, que se le ve feliz y con ganas de hacer otras actividades a parte del poker, aunque no os lo creáis no hablamos de poker en toda la tarde, hemos quedado para repetir el día y hacer algo más juntos…”

“…Un abrazo muy fuerte Juan Carlos siempre recordaré estos días que hemos pasado juntos y que gracias a tu generosidad y confianza en mí, pude disputar mi primer campeonato del mundo, ¡Todo un honor!…”

Os estaréis preguntando el resultado del torneo, lamentablemente ninguno de los jugadores españoles ganó esta vez aunque algunos de ellos, Mortensen y Santi Terrazas sí consiguieron “entrar en dinero”, es decir, llegar a un puesto que si bien no es el de campeón, sí ganas dinero y recuperas la inversión.

04_05_2016-lp-imagen-post

“Todo lo que no es cash, es cashondeo”

“TODO LO QUE NO ES CASH, ES CASHONDEO”

De manera orgánica se va creando el “Desafío La Vegas”

2007 ¡Torneos versus Cash Game!

Estamos en la época del sensacionalismo de los torneos,  creemos que ganar uno de esos torneos nos colocará entre los mejores jugadores de póquer del mundo cuando el factor suerte pesa tanto, mucho más, que el nivel que tengamos de juego.

En el último seminario que tuvimos el pasado Julio, por cierto con mucho éxito de audiencia y de contenido, Gonzalo, como siempre imprevisible, nos sorprendió una vez más con su análisis sobre la suerte y la ventaja acompañado de un programa realizado por él mismo, en el mismo lenguaje (qbasic) con el que ha simulado, analizado y creado hasta ahora todos los sistemas ganadores de los que Los Pelayos hemos podido disfrutar. Con este programa pudo demostrarnos a todos, y a Oscar, recién llegado de Las Vegas con semblante de frustración, las desviaciones con las que los tan afamados torneos de póquer nos castigan.

La conclusión que sacamos del programa, una vez metidos los parámetros correctamente (gastos de viaje, cobro de la casa, probabilidad que tienes, etc) es que incluso el mejor jugador de póquer del mundo, puede estar durante 30 años sin entrar en premios de WSOP, o en cualquier torneo de las mismas características, lo cual desde luego anima mucho a aquellos que no lo hayan ganado este año pero también anima mucho a no querer jugarlos y desde luego a no jugar aquellos en los que los gastos sean muy altos, jugar mejor los torneos online que tienen menos gastos o plantearte que si vas a un torneo en vivo te lo tomes como un viaje de entretenimiento, como si fueras a Hawai de vacaciones donde los gastos te compensan el entretenimiento.

La filosofía de Los Pelayos sigue manteniendo que es mucho más rentable y estable seguir jugando en cash game donde si tienes una pequeña ventaja, a la larga, ésta prevalecerá.

Según palabras de Oscar: “Lo que no hay duda, que a día de hoy la modalidad de póquer que menos desviaciones de suerte tiene, es decir, que en más corto plazo te garantizará ganancias sistemáticas, es el cash game, y sobre todo en mi opinión, el limit full ring.”

Así que utilizando los componentes de un torneo (el reto, el juego en vivo y viajar) y la base de que el cash game es el que vale (y ya lo dicen en los carnavales de Cádiz: “todo lo que no es cash, es cashondeo”) presentamos una nueva idea “Desafío Las Vegas”.

Iremos a Las Vegas el equipo Los Pelayos (Gonzalo, Oscar, Vanessa, Javier, conocedores de todos los rincones de Las Vegas, Jeri y Christian) más aquellos jugadores que nos quieran acompañar para jugar durante quince días en las mesas de cash y volver con los gastos pagados, es decir, ¡Disfrutar de unas vacaciones pagadas por los americanos!

04_06_2016-lp-imagen-post

Javier investiga Las Vegas 1ª parte

El Desafío Las Vegas cuajaba cada vez más, la idea gustaba así que aprovecharon uno de los viajes a Las Vegas que Javier hacía por motivos familiares para que investigara los “Poker Rooms” de los casinos y así ir teniendo la estrategia más clara para el momento del desembarco:

Las Vegas es un punto luminoso, que está en nuestra imaginación… Y en la ventanilla del avión cuando te acercas a Ella volando de noche.

Aterrizando, destacan la figura de los Hoteles-Casinos de la Strip, que están a pie de aeropuerto, el MacCarran único aeropuerto, que conozco, donde hay tragaperras funcionando de entrada y de salida.

Las Vegas Boulevard, (The Strip), desde Fremont (Old Town) al Mandalay son 9 millas de Hoteles gigantescos, donde el hall del hotel es el casino. De los 10 Hoteles más grandes del mundo, 7 están en la Strip. 40 millones de turistas (como a toda España) van a Las Vegas Boulevard cada año. Tiene decenas de espectáculos gratuitos y de muchos $, el Hotel que un viernes cuesta 740$, de domingo a jueves cuesta 40$. Enormes buffets, de gran calidad, cuestan de 6$ a 25$. Fuera de la Strip es una ciudad americana del West donde ha nacido mi nieta; yo soy “a Las Vegan´s grandpa”. Mi hija Diana, con su marido Rafa, y nuestras dos preciosas nietas Sofía, nacida en Miami (Miamen`s) y Paula (Vegan`s), viven allí y tienen un negocio online (www.hotfash.com). Esta circunstancia  nos permite, que desde hace un año hemos pasado 8 meses, mi mujer, y 3 yo, viviendo en la ciudad. Aunque  nuestra relación con Las Vegas empieza con mi hermano Gonzalo y la Flotilla jugando a la ruleta, aventura que está recogida en el documental que pasaron por canal HISTORIA “Breaking Las Vegas”, de ahí fue que sus hijos Ivan y Vanessa vivieran allí y formaran el grupo “Rumba y Jaleo “que, en el caso de Vanessa, le permitió vivir 5 años cantando y bailando flamenco en esa maravillosa “friendly and open city”.

Para el debut del grupo fue mi primer viaje. El 2º fue para la boda de Vanessa, fui con mi mujer y aprovechamos para renovar nuestros votos matrimoniales (1ª boda en Chipiona, renovación 26 años después en Las Vegas) y ya este último verano nuestro hijo Luis (gortrak, en las mesas) se casó (sunset Wedding) con Raquel en la Wedding chappel más alta del mundo en el hotel casino Stratosphere, desde donde se veía caer la noche sobre las luces de Las Vegas boulevard.

En el Sahara hay todos los días del año torneos a las 11 a.m. y a las 7 p.m., 40 + 2 $ de entrada + un rebuy de 20 en cualquier momento durante la primera hora + un add on (20) en la última  mano de la 1ª hora. Este modelo, con diferentes precios, vale para todos los torneos de los demás casinos, pero el del Sahara es una buena escuela, hay mucho “habitual”, mucho crupier pureta y en general mucho ambiente. Hay un “oriental” con enorme facilidad de all-in que en manos victoriosas salta preguntando: Who is the best? Y todos responden señalándolo: !You, you!.

Juegan alrededor de 100 cada mañana y los premios son de 4 cifras, y se puede entrar y reentrar durante la primera hora, es decir, puedes llegar tarde y entrar, hacer el rebuy y perderlo, tienes que salir pero puedes reentrar pagando desde el principio. Eso hizo “el chino” cuando le cogí un Q6-All in con mis 88 y apareció otra vez cual inmortal proclamando sus próximas victorias, después de la 1ª hora ya no hay Add-on, Rebuy ni reentrada.

Seguimos mañana con la segunda parte de este gran reportaje…

04_07_2016-lp-imagen-post

 

Javier investiga Las Vegas 2ª parte

El horario del Fitz combinaba mejor con mi actividad de Vegan´s Grandpa, así que normalmente mi ruta empezaba a las 21 horas en el torneo del Fitzgerald, hotel pureta en el old town en Fremont, 3 o 4 mesas, 35$ más un Rebuy y un Addon de 15$ cada uno. Una noche llegué después de empezado y había un “seat open” me senté y enseguida se destacó una bonita chica, su buen juego me llamó la atención y pensé lo bien que estaría compartir la “final table”, pensé: tengo que jugar muy bien. Ante una J en el flop y yo con AJ hice all-in y me echaron de la mesa el 1º. No hice reentre. Jugué doce torneos en el Fitz, hice 4 mesas finales, compitiendo con algún vejete roca y siempre con agresivos chavales jóvenes, con sus gorras de jugador rapero. El muy voluminoso, crupier habitual, un día que libraba jugó y llegamos juntos a la “final table” y, estando yo corto de stak, le fui a un all-ín con K10, él enseño AK y yo cogí una bonita escalera que le hizo enfadarse conmigo, (me recordó al FAKIE). Ese día hice un tercer puesto. A la cuarta mesa final llegue asfixiado con solo 4 fichas de mil, cuando me llegó el ciego era de tres mil, igualaron 4 y sin levantar las cartas puse all-in,  fueron los 4 levantamos y no tenían nada  yo 77. En el small blind me sale KK all-ín de nuevo y me quieren 3. Mío. Robo un par de ciegos, uno con subida que ante mi all-in se tira y luego me salen AA. All-in de preflop y no se lo creen: Cheap Leader. Propongo acuerdo para que en vez de 4 cobráramos los 5 que quedamos, lo hacemos y quedo el 1º ¡¡¡Viva Las Vegas!!!.

Si terminaba pronto me daba una vuelta por el Golden Nugget donde se juega a gusto el 3-6 y el 4-8, siendo el 2-4 de locos (8 y 9 jugadores al preflop) y a las 12 salía a ver el espectáculo de luz y sonido de la calle Freemont (la calle con mas bombillas del mundo) y luego solía irme hacia la strip y los hoteles grandes, normalmente el MGM (el más grande del mundo) donde hay de todo, muchas mesas (+- 100 ) y jugadores medios, allí en una mesa de 4-8 gustosa y afortunada encontré un vejete desdentado que, cuando ganaba, y ante las protestas del primo perdedor, decía, escapándosele el aire: “I don’t play bad hands, man”. Prometió llamarme en una próxima venida a Madrid, tenia 1068 Big Trucks en Atlantic City y cuando volvía a ganar y el primo volvía a protestar le decía: “I told you man….i dont play bad hands” y recogía las fichas ganadas. Quizás por los sombreros algunos pensaban que yo era Australiano y después de varias aclaraciones una noche un chaval, algo bebido, me preguntó de donde era y le dije que de Madrid, Spain y me respondió que a él le gustaba mucho Australia y que había estado en Sidney yo le pregunté si había ido a ver el monte Uru y ante su negativa le asegure que era imprescindible, apagué el cigarro y me senté a jugar como un buen Australiano. No me gusta dar explicaciones.

Si trasnochaba sobre las 2:30-3:00 pm, me iba al Bellaggio y jugaba 4-8 / 8-16, hay algún enterado por cada mesa pero depurando y con cartas se juega fuertecito y bien, siempre más de 5 jugadores al flop. Lo que hacía cuando me iba a sentar en 4-8 o 8-16 era fijarme antes en las mesas, quien tenía mayor stack, cuantos iban al juego por mano y si podía ver con qué iban o subían, al sentarme siempre esperaba al ciego o ser el dealer para observar los comportamientos que suelen ser vacacionales, es decir están de vacaciones, juegan al poker y van a casi todas, menos el enterao, el 70 u 80% de la mesa juega de vacaciones. Si uno consigue no vacacionar y te entran cartas te pagas las vacaciones.

Otras poker room grandes y confortables son Venetian, Excalibur, Luxor.

Pequeñas y agradables: Balleys, Paris, Flamingo.

Con nivel de profesionales: Wynn, Belaggio, Mirage, Caesar´s Palace, Mandalay.

El mejor guitarrista de clásico-español y flamenco de Las Vegas es R.J. Fox. RJ para los amigos llegó a la ciudad antes que Sinatra y fue el guitarrista de Rumba y Jaleo y desde el día del debut somos grandes amigos,  nos hizo un “get away party” para despedirnos del último viaje y nos reunimos en su casa con un montón de amigos suyos y de Vanessa, realizándose la mejor “Jam sesion” de las que yo he estado. No faltó de nada y se llegaron a momentos de gran altura musical y humana, nunca nadie en ningún sitio me ha ofrecido mejor fiesta que esa: “I told you men, a very friendly and open city”.

Entre torneos y mesas y después de un bajoncete de los dos últimos días terminé con +600$. Me salió el avión gratis y mejoré mucho mi inglés, en fin una lucha entre gorras y sombrero…. Y en verano siempre: ABANICO.

 

04_08_2016-lp-imagen-post

Y empieza el “Desafío Las Vegas” 2007

Como ya comentamos en otro post anterior, en este Desafío se grabó el programa Dutty Free con Javier Sardá (en estos enlaces se puede ver el programa https://www.youtube.com/watch?v=_cAs-wh-p0M y https://www.youtube.com/watch?v=RqhlA5jjVNw ), y por casualidad también se encontraron con Los Morancos y José Manuel Soto un día paseando por el Mirage.

Éste es el resumen que escribe Óscar a la vuelta del “Desafío”:

Las Vegas… ¡Ya van cuatro!

Con la maleta sin vaciar, recién llegado de mi cuarta visita a la ciudad del juego, me encuentro escribiendo un artículo para esta gran revista y me veo con la obligación de contaros un poco esta última experiencia.

Del día 2 al 17 de diciembre realizamos el primer desafío a Las Vegas, una aventura que repetiremos con los jugadores de nuestra escuela que ya están demost­rando ser ganadores online. Esta primera aventura la realizamos 12 jugadores de la escuela y 6 jugadores pelayos y directivos. El reto es ganarles en el cash para que nuestra estancia allí sea gratis, y de esta forma nuestros jugadores cojan una enorme experiencia del póquer en vivo y póquer en general. Hemos conseguido los dos objetivos, ganar en las mesas un grupo de 18 jugadores. De esta forma las desviaciones son menores, y en cómputo general es casi imposible terminar en negativo. Hemos jugado una media de ocho horas diarias y creo que han mejorado muchísimo su nivel de observación y lectura de la mano, y lo más importante el análisis de la mesa y adaptación a esta para jugar siempre con ventaja, entre los niveles 4-8 hasta 15-30 limit. También hemos jugado 1 2 y 2 5 no limit. El equipo de españoles se ha hecho notar en Bellagio, Wynn, Venetian, Mirage y Flamingo….. Hemos disfrutado de esta ciudad de juguete, que nunca duerme y cuando tú lo haces sueñas con cartas. Juego, lujo, diversión y la sensación de que nadie te puede decir nada si lo único que quieres hacer es jugar, jugar, jugar, y volver a jugar, para eso se hizo Las Vegas…

Justo en los días que estuvimos atizando en cash, se estaba celebrando el WPT (World Poker Tour) del Bellagio, fue una pena porque cuando me decidí a buscar algún evento paralelo que jugar, ya estaba todo terminado y sólo se estaban jugando los súper sats (satélites). Decidí olvidarme ya que nos volvíamos antes de terminar el main event, y el plan de este viaje era estudiar y trabajar el cash game. Pero me quedé con ganas de jugar algún torneo, así que me dirigí al Wynn para apuntarme al torneo de 500$ buy in, sólo jugamos 57 jugadores. Tuve un buen día tanto de juego como de suerte y conseguí imponerme a todos, quedando primero sin pacto, cobré 9.100$ y la gran ilusión y alegría de ganar un torneo en vivo.

En el cash tanto en limit como no limit hay una gran ven­taja, aunque hay que saber abrir tu juego cuando lo requi­era. Con esto quiero decir que hay que dominar diferentes estrategias y saber cuándo cambiarlas según la situación de la mesa. Puede en un momento cambiar de ser una mesa roca, a que entren dos maníacos y vuelvan a todos locos.

En resumen ha sido un gran viaje y creo que un gran aprendizaje para todos, nos hemos hecho grandes amigos y día a día hacemos más real la frase “Únete al equipo”…

Óscar García-Pelayo

04_11_2016-lp-imagen-post

Las Vegas ciudad del jugador

Hoy os dejamos un artículo escrito por uno de los jugadores de la escuela que participó en el primer “Desafío  Las Vegas”

CIUDAD DEL JUGADOR.

Uno de los temores que debía vencer era el de no haber jugado jamás en vivo, pero quise ocupar una silla desde la primera noche, aunque por la lógica del cansancio no pude. Vi las mesas, oí el tintineo plástico de las fichas, miré a los ojos de los jugadores y se desvaneció la fatiga.

Si cierro los ojos puedo reconstruir los pasos exactos desde el Flamingo al Wynn, el sonido y la luz de cada tramo, Las Vegas es una ciudad cambiante que se reinventa cada diez metros, pese a mi mal sentido de la orientación (no es broma, la primera noche tardé cerca de dos horas en hacer la vuelta que a paso normal no debe ir más allá de los diez o quince minutos), ese trayecto se ha grabado en mí de forma instintiva, supongo que como el lobo conoce de forma natural dónde pasta la presa. Al contrario que las poker rooms del Mirage o del Bellagio, la del Wynn siempre me resultó más cómoda. Habiendo partida en el Wynn, siempre preferí dar un paseo más largo por la mañana y respirar los aires recién amanecidos de esta ciudad que olvida sin ningún remordimiento sus heridas nocturnas en cuanto el primer rayo de sol sesga el desierto. Al segundo o tercer día ya no tenía que decir mi nombre a la mayoría de responsables de sala, lo mismo sucedería a los compañeros que se unieron días después a la conquista del Wynn; igual dejó de ser necesario que repitiera con mi inglés de bachillerato absente: “15 30, if not 8 16, if not 4 8” “Sit open at 8 16? Ok, while 15 30…”. Te entendían y encima sonreían, terminaban apuntándote en las listas de espera correspondientes de memoria. “¿Qué tal José, cómo estás hoy?” Me preguntaban Carmencita o Dolores, dos hispanas que trabajaban en la sala llevando fichas de las mesas al cashier y viceversa y atendiendo a los jugadores en la ventanilla del cashier, respec­tivamente. Una sala acogedora en definitiva, exceptuando a tres o cuatro croupieres “despropinados” y, por supuesto, al resto de jugadores, ya que para con estos mi única intención era caerles peor cada día, sin decir media palabra, eso sí. Aun así, uno de los habituales de aquella sala, un hombre cano de unos cincuenta años y temperamento sosegado que por su buen juego se había ganado mi respeto, mostró también el suyo viniendo el último día hacia mí para despedirse y estrecharme la mano, a pesar de que justo el día anterior se había levantado de la mesa con un aspaviento de enfado tras una pequeña jugarreta que le gasté desde la ciega. Nice to play with you, Sir. No he sabido que soy jugador hasta pisar Las Vegas. Obviamente hay más dinero en Internet, pero es como hacer la guerra, detrás del monitor es apretar el botón y enviar un misil, en Las Vegas es pelear por mantener lo tuyo y conseguir lo ajeno cuchillo entre los dientes y en las barricadas. Curiosamente, en cuanto a juego, los dos días que más me han enseñado no han sido memorables en cuanto a ganancias, más bien todo lo contrario. El primero fue el día que perdí, un total de 400$, me volvió a recordar que cuando de verdad hay que saber coger las riendas es cuando se pierde, saber llevar los buenos momentos es sencillo para todos. La cantidad perdida no daba miedo, pero sí la sensación que tuve esa noche de ser incapaz de recuperarlo. Gracias al jet lag me había despertado de una supuesta siesta a las 2:30 de la madrugada y, he ahí, la segunda lección de aquella noche: jugador sin disciplina… Debería haber esperado al día siguiente, jugar fresco, sin prisas, las mesas empiezan a decaer a eso de las 3 de la mañana y ahora iba a paso acelerado por la strip en busca de cualquier partida. En el Bellagio sólo había dos de 15 30, entré en una y tras algunas pequeñas subidas y bajadas se rompió cuando a las dos horas, iba yo en algo más (o menos) de -300$. Las cinco de la mañana, no había partida, no había jugado lo suficiente, había perdido mi sesión por un estúpido cambio de horario. Sigo buscando mesa. Wynn, Mirage, Flamingo, cualquier casino, cualquier nivel, todos desiertos. Sólo encontré a cuatro jugando una 3 6 en el Ballys y para colmo perdí ahí casi 100$ cuando todos cansados se levantaron de la mesa. Salgo por la galería comercial, me siento impotente, son casi las seis y no podré hacer nada, me asomo otra vez por la poker room del Bellagio: nada de interés. Me resigno a volver a mi habitación. Empujo la puerta giratoria que da al puente, una bofetada de aire frío reprende mi actitud decaída, parece que va a llover. Apoyada en el puente una joven prostituta me sonríe: Where are you going? I don’t know. El segundo día fue el de mi última sesión, en la que sólo gané dos dólares que me supieron mejor que más de un millar, fue en el Wynn, pronto me hice con la mesa y en apenas dos horas iba arriba más de 600$; recuerdo cómo el primo de la mesa al que apenas le quedaban 200$ dólares se quedó absorto durante unos segundos mirando con ojos de cordero degollado mi creciente pila de fichas. Desde el conocimiento de saberme mejor que él, reconozco que me reí interiormente de su envidia. Pagué la prepotencia: dos horas después había perdido los 600$. Tres horas después había perdido 1.200$ más, es decir, en siete horas mi balance era de 1.200$ en negativo. El primo fue el que más daño me hizo, con escaleras y colores a una carta, barrigonas inverosímiles y rivers de ensueño americano y pesadilla española. El primo pidió los racks para marcharse, eso me dolió más que cualquier pérdida, incluso me puse a pensar planes rocambolescos para hacer que se quedara… He de recuperar, probablemente sea mi última sesión y, sobre todo, puedo recuperar. Por suerte, no había dado a Vanessa los 500 dólares de ganancia del día anterior y pude recargar lo suficiente, comenzó la remontada. Muchos robos y re-robos, recuerdo una mano con J6s en últimas, por supuesto, iba a hacer Fold preflop, pero cuando vi que un determinado jugador al que conocía de otros días subió y me quedaba a solas con él, ciegas aparte, rápidamente hice call: conté que tenía un 80% de robarle si las comunes no le ayudaban y así fue, rico bote con J6s y ni siquiera una mísera pareja de seises. Llegué a -500$ calculo que sobre las 9 horas de juego, ahí me planteé la retirada, había levantado 700$ de pérdida, pero Miguel estaba animado y quería seguir (él terminaría por recuperar y cerrar en positivo su estancia en Las Vegas). Me tomé una pausa para fumar y analizarme, no quería seguir por seguir y estropear lo que había remontado. ¿Estás cansado? No, creo que puedo aguantar unas horas más, al menos al 90. Bueno, el 80 es suficiente para reventar a estos perros, entra ahí a recuperar lo tuyo. Algo más de 12 horas de juego y exhausto pedí los racks, medio día de sesión para obtener dos dólares y el sabor de la victoria verdadera. Un abrazo a todo el grupo, ha sido un verdadero placer.

José “Oseas”

04_12_2016-lp-imagen-post

Se consumió la bengala

Otro artículo escrito por uno de los jugadores de la escuela que participó en el primer “Desafío  Las Vegas”

SE CONSUMIÓ LA BENGALA

Martes 17 de diciembre a las 3:30 de la madrugada. Camino en solitario entre las lujosas tiendas del Bellagio en dirección al Flamingo. Atrás he dejado no sólo uno de los Poker Rooms más emblemáticos del mundo, que ha sido mi casa estos días en Las Vegas. Entre otras cosas he dejado mi envidiada soltería.

El colofón del viaje no ha podido ser mejor: por la tarde una divertidísima boda, y; la última mano ganada fue un poker de Js en el Bellagio.

Siempre he dicho que sólo he llorado tres veces en mi vida, y dos lo fueron de risa. En estos anchos pasillos no voy a llorar, pero noto que los ojos se me están poniendo “brillantes” y en este momento me viene a la memoria, como si fuera ayer, la primera gran de­cepción de mi vida. Yo rondaba los tres o cuatro años y estaba con algunos de mis hermanos en casa de unos vecinos celebrando alguna fiesta navideña. Alguien puso en mi mano una bengala y la encendió. Era la primera vez que yo disfrutaba de tal artilugio. Me pareció algo maravilloso, único, increíble. Sentí la necesidad de enseñar aquello tan fantástico a mi madre y salí escopetado hacia mi casa. Toqué el timbre mientras la bengala, sin yo darme cuenta, se consumía. Justo en el momento de abrirse la puerta, pssssa, se apaga la dichosa bengala. Mi madre vió ante si a un canijo de tres años con un palito en la mano, la mitad del cual estaba chamus­cado. Toda la ilusión y entusiasmo que llevaba encima se convirtieron en la mayor desazón y desencanto que os podéis imaginar. Ahí empezó eso de “que cara de gili­pollas tienes”.

Bien, pues aquí en Las Vegas se ha consumido la bengala. La cara de gilipollas ya la traía, pero aquí se ha acentuado. Desde las primeras imágenes de la Strip completamente iluminada desde el avión o el paseo en limosina desde el aeropuerto hasta el Flamingo nos han ocurrido muchas cosas. Las hemos visto de todos los colores: alegrías, penas, risas, cansancio, desesperación… Por mi parte han abundado los buenos momentos, yo diría que el 95%. He conocido con más profundidad a 16 tipos a los que acompañé en esta aventura.

El primer golpe de mala suerte lo tuve en el sorteo de habitaciones. 17 personas y sólo 2 mujeres. Es decir, de 16 contaba con 2 outs. Un 8 a 1, casi como la posibilidad de ligar trucha en el flop. Pues nada, me tocó compartir habitación con joben. Esto sí que es un bad beat. Gracias a Dios en el river apareció mi mujer (el trío, ummm esto traerá comentarios indeseados) aunque tenía que haberme tirado (otro comentario) en el flop.

Contratamos internet en la habitación ya que, tanto joben como yo, lo necesitábamos para trabajar. Menudo desastre, parecía que estábamos en Rhodesia. La conexión era penosa, se cortaba constantemente. Me ponía de los nervios porque yo quería terminar el trabajo rápido e irme echando chispas a las mesas. El colmo fue un día que me tiré una hora escribiendo una crónica de esas largas que hago yo. Cuando le doy a enviar, se corta la conexión y perdí el trabajo de una hora. Casi tiro el portátil por la ventana … pero me supo mal por el dueño: joben.

Los que vengáis en próximas ediciones preparad propinas (tips). Es costumbre dar propinas por todo: un dólar. Un crupier o una de las gatitas que te traían las bebidas se sacan una pasta al día. Acabamos tan hartos de las propinas que un día que le subí un café a joben me dio un dólar. Por supuesto, me lo quedé.

Cuando se le da la ficha de propina al crupier, la golpea en alguna parte dura de la mesa, para que suene, al tiempo que dice: “thank you, sir” y se la guardaba en el bolsillo de la camisa. Nosotros no dábamos salvo en contadísimas ocasiones. Yo creo que di tres veces en los quince días cuando me llevé botes gordos. Normalmente los crupiers no decían nada, pero a algunos les sentaba un poco mal. A veces cuando arrastraban las fichas a tu posición tras ganar una mano, sabiendo que no les ibas a dar un taril te decían: “nice hand, sir” o “thank you, sir”. Un día, en una mesa de ambiente distendido y camaradería entre los que estábamos sentados, se sienta un nuevo crupier que no me conocía. En las primeras manos, al ver el ambiente, se unió a las bromas. En una de las manos que ganó otro jugador, la ficha de propina empieza a rodar y cae delante de mí. Me lo pusieron a güevo. Busqué una parte dura de la mesa donde golpear, me la metí en el bolsillo de la camisa y dije aquello de: “thank you, sir”. Ni que decir tiene que se la devolví a su legítimo dueño. Nos reímos un poco, pero donde más nos reímos fue en la habitación de Vanessa cuando, durante el seminario, conté la historia.

Del rodaje con Sardá poco os voy a contar por que a partir de abril podréis ver como quedó la cosa. Desde luego les gustó como quedó nuestra “actuación”. Gonzalo se encargó de transmitirnos en repeti­das ocasiones, la impresión tan buena que les causa­mos. Alguna tenía que hacer, y no se me ocurrió otra cosa que darle un autógrafo al Sardá. Con un par.

En cuanto a mi mujer, se lo pasó en grande. Tengo que agradecer a todo el grupo como se portó con ella. Si se la encontraban por ahí, enseguida se ofrecían para acom­pañarla donde hiciera falta, a solventar sus problemas con el inglés, etc. Incluso Jeri, un día que terminó de ju­gar temprano y yo me quedaba en el Caesar’s, pasó por la habitación para acompañarla y entretenérmela mientras yo pelaba a los americanos. A todos, gracias mil. Además le ha cambiado la idea que tenía del poker y de todos no­sotros, al ver que somos gente normal con un hobby como cualquier otro. Encima nos sale barato o incluso le sa­camos pasta. Quien le iba a decir que íbamos a cumplir el sueño de casarnos en Las Vegas gracias al poker. Toma ya.

Y ya que estamos de agradecimientos, voy a seguir. A todos los que fuimos, por los buenos momentos que pasamos. Con todos y cada uno tengo varios momentos inolvid­ables, de esos que, como el adjetivo indica, no olvidaré ni cuando pille el Alzheimer. Esto de ser los primeros nos va a marcar para siempre. Espero haber dejado en vosotros la misma impresión que me habéis dejado. Por supuesto también a los Pelayos A. En especial a Vanessa que ha sido nuestra madre, nuestro padre y el perrito que nos ladre. Siempre pendiente de todos nosotros y, sobre todo, de nuestras cuentas, jeje. Papaito Gonzalo incluso los días que nos ponía firmes en los seminarios. Oscar, sólo recuerdo que siempre estaba sonriendo. Los conse­jos de Jeri, que para eso es el maestro, y su inglés fluido. Joben que fue un excepcional compañero de habitación mientras duró (esto lo ha añadido él al editar la revista). Christian vigilando que no tuviéramos problemas en las mesas y mandándonos a otros Casinos si era necesario.

Dejo para el final al number one, al rey, al only one, al irrepetible, al australian friend, al crack, a la alegría de la fiesta. Lo era todo. En la corrida: el torero, el toro, el picador, el presidente, el que reparte las bebidas y boca­tas, … Si, amiguitos, hablo del Tito Javier García Pelayo (abanicoo). Como se conocía Las Vegas y además di­sponía del coche de su hija, encantadora tanto ella como su marido, por las mañanas se ofrecía para llevarnos a donde hiciera falta. Yo a veces, aunque no tuviera que ir a ningún sitio, me apuntaba porque sabía que me lo iba a pasar bien. Con él la carcajada está asegurada y, además, de forma continua. Las agujetas en el abdomen todavía persisten. Sólo con verlo caminar con ese porte y señorío que siempre le acompaña, por el interminable pasillo del hotel, con su inseparable sombrero, era para pararlo y pedirle un autógrafo.

Por último, me he vuelto con el capote casi sin usar y sin firmar por los aventureros del primer Desafío Las Vegas. En próximos seminarios os cazaré.

Gracias a todos por estos inolvidables días en Las Vegas, Nevada. Incluido el Elvis y el Minister que me casó.

Joer, releyéndolo casi me pongo a llorar.

“Periquillo”

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Entrevista a Gonzalo cuando se cumple un año de Los Pelayos Poker (2007).

¿Qué es para ti el poker?

Entrevista a Gonzalo cuando se cumple un año de Los Pelayos Poker (2007).

El poker es para mí, como otros deportes y juegos, una metáfora de la vida.  De alguna manera, la gente ve los avatares y vicisitudes que experimentan en su vida reflejadas en el juego.  El fútbol, sin ir más lejos, posee el carácter de lo colectivo, sublima los sentimientos de la colectividad; por ejemplo, Francia pasaba por un mal momento y cuando ganó el mundial, todo el país sintiéndose ganador, empezó a respirar de otro modo. Cuando Mortensen, sin embargo, ganó las series mundiales, no sucedió lo mismo porque se trata de un deporte individual, no contagia al colectivo, pero posee los mismos ingredientes que la vida misma: éxitos, fracasos, la lucha por el logro de objetivos…  Salvando las distancias, claro está.

¿Qué podemos aplicar del poker a la vida?

Es algo que he comentado en varias conferencias, los dos aspectos fundamentales que podemos aplicar del poker a la vida son la firmeza y la flexibilidad.  La firmeza en el sentido de continuar en la línea que sabemos correcta a pesar de derrotas puntuales: “Tú me acabas de ganar con K7 a mi AK, pero yo continuo en la convicción de que seguiré jugando AK, no K7”.  Ésa firmeza es muy importante en la vida.  Pero, además de la firmeza, es muy importante tener flexibilidad.  Parece quizá que sean términos opuestos: firmeza y flexibilidad, sin embargo, ambas son compatibles y se pueden y deben combinar en la justa proporción.  Un ejemplo de flexibilidad fue el General De Gaulle, muy firme durante la guerra, no se pasó al bando de Pétain, no apoyó a los alemanes y acabó victorioso en la Segunda Guerra Mundial, pero luego sí es capaz de liberar Argelia mostrando una gran flexibilidad y en contra de la opinión del ejército francés hizo ver que el futuro de Francia no podría sostenerse manteniendo una guerra colonial indefinida que a la larga se perdería. Y la flexibilidad en el poker es fundamental, firmeza para jugar siempre las cartas correctas y flexibilidad para hacerlo en el momento oportuno, sabiendo cuando abandonar la mano a pesar de que sean ases.  O realizas un farol, te lo revocan y debes tirarte, podría parecer una muestra de debilidad, pero no lo es; al igual que en la vida, nos pueden atracar a punta de navaja llevando 200 euros en el bolsillo y debemos saber que ese momento vale 200 euros, tiramos 200 euros, ahí tiramos la pareja de ases y no pasa absolutamente nada.  El firme pero inflexible, en la misma situación, se llevaría la puñalada y no significa que sea más fuerte.

¿Qué te gustaría inculcar a los jugadores de vuestra escuela?

Me gustaría que jugasen sólo para ganar, si les resulta divertido mucho mejor, pero que el objetivo, al igual que es el nuestro en lospelayospoker.com, sea ganar.  El jugador que juega para entretenerse es el que nos gustaría tener enfrente en la mesa y el que esperamos tener enfrente en las mesas en vivo de Las Vegas.

¿Limit o No Limit?

Limit, sobre todo desde un punto de vista formativo, creo fundamental comenzar por esta modalidad porque te permite asentar unas bases fundamentales para después explorar con éxito otros tipos de poker.  El limit es un juego de odds, mientras que el no limit, juego que también aprecio mucho, es más vistoso porque necesita mayores dosis de imaginación y valentía.  Yo a todo jugador le aconsejaría comenzar por limit y cuando posea una formación suficiente dé el paso a no limit.  El libro que prepararán en breve Óscar y Raúl Mestre “Sir Donald” tratará muy seriamente del limit.  Porque es lo básico y, después, el libro avanzará hasta el no limit.  Pero es como pintar, no se puede empezar a pintar como Miró, sino como Velázquez; él es el limit, la técnica depurada, ésa es la maravilla de Picasso, capaz de pintar como el primero y, después, de desarrollar su propio mundo y estilo.  Si lo hacemos al revés nos encasillamos en un estilo del que no podremos salir por deficiencias técnicas.

¿Lospelayospoker.com ya ha pasado del año de vida, estás contento con el balance, se han cumplido tus pretensiones?

Lo cierto es que se ha formado un ambiente formidable, yo esperaba un buen ambiente, pero se ha construido una comunidad que va más allá de lo bueno.  La frase “Únete al equipo” refleja perfectamente la realidad de nuestra comunidad, el último seminario fue prueba fehaciente de ello, se vio claramente un espíritu de compañerismo ejemplar.  El otro día, sin ir más lejos, me comentaban como los foros eran fuente constante de insultos y agravios, es impresionante como nuestro foro es de limpio y claro casi sin intervención del moderador, cumpliendo la etimología de la propia palabra y siendo nuestro foro lo que pretende ser cualquier foro, un centro de reunión para discusión e intercambio de ideas.  Creo que este ha sido uno de los aspectos importantes para que, sin contar con los medios de marketing que utilizan otras casas, seamos líderes en el mercado español.  ¿Por qué jugar en otro sitio si para nosotros los jugadores son socios y siempre cuidamos de ofrecer lo mejor a nuestros socios?  Además, somos jugadores, y éste hecho hace que nuestros socios se sientan como en casa.

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“Hoy he jugado como nunca y he perdido como siempre”

Para finalizar la semana os dejamos una foto de cómo comunicaban los resultados diarios los jugadores del Desafío Las Vegas. Como cada uno acababa a diferente hora, cuando se retiraban a dormir, pasaban primero por la habitación de Vanessa y dejaban un papel por debajo de la puerta con el resultado del día. Así Vanessa los preparaba por la mañana antes de mantener la reunión diaria a la que acudían todos, ya hubieran dormido, se hubieran duchado, se hubieran vestido, todos, incluido Gonzalo.

Era el momento de comentar el juego, las impresiones de cada jugador, el resultado individual y asentar una nueva estrategia o un nuevo casino o un nuevo límite de mesas si algún jugador lo necesitaba, por supuesto se comentaba el resultado global del equipo, reponía o retiraba la banca de los jugadores, ya que salían todos los días con la misma banca a no ser que se decidiera que cambiaran de límites.

Os dejamos también algunas de las frases más utilizadas por Los Pelayos en el ámbito del póquer:

“Si en la mesa no ves ningún primo, es que el primo eres tú” de la película “Rounders” que también se puede aplicar de esta otra manera “Si en la mesa no ves ningún primo, es que te has equivocado de boda”

“Hoy he jugado como nunca y he perdido como siempre” Anónimo.

“Me voy a duchar que vuelo a perdedor” David 567.

“Si el póquer es un deporte ¿Por qué tengo esta barriga? Anónimo

¡Animamos a que nos dejéis algunas de las vuestras!

¡Buen fin de semana!

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Los Pelayos Diversión, Los Pelayos Bet, Los Pelayos Bingo, Capeo…

Los Pelayos Diversión, Los Pelayos Bet, Los Pelayos Bingo, Capeo…

Y mientras Los Pelayos Poker iban creciendo creando una comunidad cada vez más grande, fuerte y divertida, Los Pelayos intentaban otras acciones.

Los Pelayos Diversión quería ser un lugar de ocio, de juegos sin mayor pretensión que el divertimento. No tuvo mucho camino pero los alumnos de la escuela de póquer se lo acuñaron y cada vez que había alguna experiencia divertida, prácticamente todas las que se organizaban en Los Pelayos Poker, ellos decían “¡Esto sí es Los Pelayos Diversión!”

Los Pelayos Bet fue el primer paso hacia las apuestas deportivas, uno de los desafíos más grandes, en el que Los Pelayos todavía siguen perseverando.

Los Pelayos Bingo, no tiene más explicación que su nombre, Bingo!

Capeo, Campeonato Abierto de Poker Online de España.

Vienen algunas más que contaremos cronológicamente.

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