Archivo de la etiqueta: Javier García Pelayo

Tres caminos a Cádiz

01.08.2014

“Tres caminos a Cádiz” es una película de Rubén García López. Es un documental sobre la creación y rodaje de Alegrías de Cadiz que empezó llamándose “Pepa”. Dura 110 minutos y no es, por tanto, un making off. Ni mucho menos. Muy centrada en las tomas de las siete actrices principales y en las del grupo Revuelo tiene momentos que me hubieran gustado añadir a la película original. De hecho hay dos secuencias de este material que ya añadí pero me alegra ver otros que me gustan tanto o más que los de Alegrías. Son dos films que sueño fundir algún día (daría una película de cerca de 4 horas) y exhibirlos juntos, de tu a tu, firmados por ambos. Creo que Rubén la rematará en Septiembre. Es la tercera película que mi hermano Javier ha producido en estos últimos doce meses (y pronto finalizará la cuarta que firmará Gonzalo de Lucas).

imagen de edición de Tres caminos a Cádiz de Rubén García López

Niñas ¿Se ha hecho un diario de un rodaje en fb?

Gonzalo García Pelayo 22.06.2014

¿Se ha hecho un diario de un rodaje en fb? Por si acaso lo voy a hacer del rodaje de “Niñas”. Hoy no rodamos pero dentro de una hora tengo una reunión con Vanessa García-Pelayo, mi hija, alma, ayudante de dirección y de producción, guionista y actriz de la película para preparar la semana próxima. Además de que me gusta mucho su expresión obsérvese el perfecto arco que hace su cuello con mi hombro y el que hace el hombro de Paco Millán con mi cuello. Me siento felizmente encajado entre ambos.

Paco Millán, Gonzalo y Vanessa García Pelayos rodaje de la película Niñas

Hoy lunes seguimos con el rodaje de “Niñas”. Primero, grabación de voces en offs de las niñas recién llegadas y de Alicia y Julia que las esperamos hoy. Por la tarde, todas viendo tomas ya rodadas y sus reacciones (espero que risas), una conversación y durmiendo por la noche con unos globos iluminados que Rosa Avila, la abuela de todas, ha traido de América (efectos especiales baratitos). Recuerdos de “Cero de conducta”.

Niñas de Gonzalo García Pelayo

Elena Piñango encontró este momento de Manuela, una de nuestras “Niñas”. Postearé primeros planos de todas. La foto tiene un par de horas tan solo. No tengo preferidas pero la belleza de Manuela nos tiene a todos impresionados.

Niñas de Gonzalo García Pelayo

Pilar, que transmite su confianza, su bienestar de niña feliz (aunque todas parecen serlo y hablan de ello). Una seguridad sorprendente en su inteligencia y en su belleza. La foto también es de Elena, que hoy ha captado el aura de todas las “Niñas”.

Niñas de Gonzalo García Pelayo

Paula es de una delicadeza como nunca vi. Tiene una capacidad para expresarse con sus gestos que envuelve en misterio cualquier mirada, cualquier asentimiento de su propia personalidad. Elena también captó el alma de una de nuestras “Niñas”.

Niñas de Gonzalo García Pelayo

Julia llegó ayer, rodó cosas colectivas en “Niñas” y hoy lo hará ya en escenas personales hablando y tocando en el piano la música básica que acompañará varias escenas (trozo del Stabat mater de Bononcini). Elena La tomó así ayer. Su hermana Alicia es una de las que llamamos mayorcitas junto a Cristina y Marta.

Niñas de Gonzalo García Pelayo

Con Javier Garcia-Pelayo y José Enrique Izquierdo Boza he hecho todas las películas desde Vivir en Sevilla a Alegrías de Cadiz (cinco películas) Los tres estudiamos juntos en el mismo colegio aunque mi hermano enseguida deambuló por otras aulas. Javier se encarga de la producción y localizaciones y José Enrique creo que está haciendo su mejor foto conmigo en “Niñas” superando incluso a Rocío y José.

Niñas de Gonzalo García Pelayo

Acabamos de rodar esta secuencia de “Niñas” que no quieren dormir la siesta que les intentan imponer los mayores. Elena hizo la foto con la iluminación de José Enrique hace apenas 20 minutos. Diario del rodaje. Manuela y Julia en plano.

Niñas de Gonzalo García Pelayo

Sigo con “Niñas”, las seis principales. Lydia, la más pequeña y de las más desenvuelta delante de la cámara. Tiene una risa muy llamativa y contagiosa como su personalidad. Niña, niña.

Niñas de Gonzalo García Pelayo

A la izquierda, Sofía, de las mayores de las seis pequeñas que canta a Scarlatti acompañada por su prima Alicia, ya adolescente y que forma parte del grupo que llamamos de las mayorcitas en “Niñas”

Niñas de Gonzalo García Pelayo

Las seis “Niñas” principales que tienen una prima más pequeña y cuatro más grandes. Lydia, Manuela, Sofía, Julia, Pilar y Paula se llaman (de izquierda a derecha en la foto). Nos tienen muy contentos.

Niñas de Gonzalo García Pelayo

Pilar toca el clarinete, el instrumento favorito de Mozart, para encantamiento de su hermana Manuela (hermana en la película) ambas hijas de Silvana Navas Guerrero que se llama igual, Silvana, que además tiene a dos hijas más que dibujan y hacen yoga (Alicia y Julia). Mañana rodamos con las cinco por la mañana temprano. El clarinete, de ébano, es el suyo y lo toca con convicción.

Niñas de Gonzalo García Pelayo

Silvana, madre de cuatro “Niñas” mientras la mayor hace yoga.

Niñas de Gonzalo García Pelayo

Ahora Julia acompaña a su hermana Alicia en los ejercicios matutinos de “Niñas”.

Niñas de Gonzalo García Pelayo

A Cristina se le ha ocurrido añadir una gata pequeña a una escena de “Niñas” también pequeñas que rodamos después de comer.

Niñas de Gonzalo García Pelayo

Elsa tiene una niña y espera mellizos. Hoy se han incorporado al equipo y han empezado a rodar en “Niñas”.

Niñas de Gonzalo García Pelayo

Casi todos (faltan cinco o seis actrices pequeñas) los componentes del equipo artístico y técnico de “Niñas”. Elena Piñango nos hizo esta foto.

Niñas de Gonzalo García Pelayo

Un cámara, un director de fotografía y un productor, esta mañana temprano empezando la jornada de rodaje de “Niñas”.
(Paco Millán, Jose José Enrique Izquierdo Boza, Javier Garcia-Pelayo)

Niñas de Gonzalo García Pelayo

Las “Niñas” enloquecieron hoy con la llegada de los niños. Aquí, Lydia con Manuel.

Niñas una película de Gonzalo García Pelayo

Así acabará “Niñas”, con Alvaro y Manuel contemplados por todos los personajes de la película (y por los posibles espectadores). Lo rodamos hoy aunque no signifique final del rodaje. Costó un buen rato que los dos niños aceptaran sonreír al mismo tiempo como estaba especificado en su guión.

Niñas una película de Gonzalo García Pelayo

En la obra hay cuarenta segundos de baile de Vanessa que aquí ensaya observada por el segundo cámara Paco Millán. En “Niñas”, hoy domingo, hubo mucho baile.

Niñas una película de Gonzalo García Pelayo

“Niñas” y más mayores bailando todas en un decorado magnífico donde hemos echado el día. Vanessa ayuda a las pequeñas Paula y Lydia, Virginia baila junto a Carmen. Unas sevillanas antiguas con maravillosas letras:

Rosa de pitiminí,
cuatro o cinco en un ramito

Cuatro o cinco en un ramito
Rosa de pitiminí
Ole, ole, ole, ole
Rosa de pitiminí
Cuatro o cinco en un ramito

Cuatro o cinco en un ramito
Se las tengo que poner
Ole, ole, ole, ole
Se las tengo que poner
A mi novio Manolito

Con el vele, vele, vele
Manojito de claveles
Que me dió a mi un sevillano
Qué bonito y qué bien huelen
Por la mañana temprano

Niñas una película de Gonzalo García Pelayo

Rosa Avila es la organizadora de la reunión familiar de “Niñas”. Ella ha tenido seis hijas (Vanessa, Silvana, Candela, en la película) que hasta el momento le han dado once nietas y ahora espera conocer a sus dos nietos varones, mellizos, que acaba de tener su hija Elsa.

Niñas una película de Gonzalo García Pelayo

Virginia, que junto a su hermana Marta, llegó de Sevilla para incorporarse al rodaje de “Niñas” el viernes pasado. Baila con su prima Sofía (que llegó de Las Vegas), las dos mejores bailaoras de su edad dentro de la película.

Niñas una película de Gonzalo García Pelayo

Silvana bailó ayer en “Niñas” por sevillanas como en Alegrías de Cadiz bailaba por alegrías. Ella y Rosa Avila son las dos actrices profesionales que ya trabajaron conmigo antes y que lo siguen haciendo en esta película. Para la fiesta de ayer Vicente Monroy vino acertadamente vestido para estar en el ambiente.

Niñas una película de Gonzalo García Pelayo

El equipo de cámara al completo (José Enrique y Paco) saben bailar sevillanas con mucho estilo y se unieron a la fiesta, al final de la toma, bailando con Rosa y Vanessa. Mientras tanto, Javier, Rubén, Vicente y yo solamente miramos, sin saber bailar, como unos malages.

Niñas una película de Gonzalo García Pelayo

Este disco de Eduardo Bort…

Gonzalo García Pelayo 21.04.2014

Portada Disco Eduardo Bort

Este disco de Eduardo Bort fue de los primeros que salieron en la serie Gong en 1975. Era parte de un lanzamiento de rock que también incluía a Tilbury, Granada (Hablo de una tierra), Gualberto (A la vida y al dolor). Estos tres los había producido yo y el de Eduardo me llegó ya hecho, producido por él mismo de manera impecable con uso de instrumentos tan míticos como el melotrón, y no tuve más que editarlo creo que completando un buen cuarteto al que añadiríamos, meses después, los discos de Goma y de Triana (El Patio). Me gustaba especialmente su tema “Pictures of sadness” con el mejor solo de guitarra eléctrica que se hubiera editado en España en el minuto 3 de su desarrollo. El disco se ha ido convirtiendo en mítico para coleccionistas de aquí y de Japón y hoy Javier Garcia-Pelayo y yo vamos a presentar a Eduardo en la sala Clamores a las 21 horas dentro de un concierto con entrada libre organizado por Bolo García II en homenaje a los Doors y donde Eduardo interpretará un tema propio. Warner Music va a reeditar este disco que será presentado a primeros de Junio. De él se han escrito líneas como estas de Arturo Blay:
“Cuando en 1975 el compositor y guitarrista Eduardo Bort publicaba su primer larga duración, considerado la obra cumbre del rock sinfónico español, se empezó a fraguar la leyenda de un músico adelantado a su tiempo, y uno de nuestros más indiscutibles talentos. Retirado de la primera fila musical en los últimos años, dosificando sus apariciones públicas, como sus recientes conciertos en Japón, Eduardo Bort nos regala una de las noticias más emocionantes y agitadoras del panorama musical: su regreso a los escenarios.”

Dos personas geniales

Gonzalo García Pelayo 12.03.2014

Javier y el Gomez en el rodaje de Alegrías de Cádiz

Dos personas geniales: Mi hermano Javier García-Pelayo y el Gómez de Cádiz. Pensadores que exploran las fronteras de las normas, son también hombres de acción. Cultivadores cuidadosos de las alegrías del fracaso (“No dejemos que el fracaso se nos suba a la cabeza” dice un verso del romance que el Gómez nos escribió para la película. “Cuando más ha triunfado ha sido de gorila y ahora mismo” (seguir leyendo), comenta Javier haciendo esfuerzos para recordar anteriores reencarnaciones). Serían admirados por el mismo Valle Inclán. Hay mucho de ellos en Alegrías de Cadiz.

Smash

Portada Smash de Gonzalo García Pelayo

Primera crítica que leo sobre Smash, mi primer trabajo en el rock, antes de los cantautores y del flamenco:
“En otoño de ese mismo año sale a la venta el primer LP del grupo, bautizado como “Glorieta de los Lotos”, nombre de la plaza que se encuentra dentro del sevillano parque de María Luisa. Un disco revolucionario para la época donde se podía encontrar un blues añejo bien llevado en ‘Light Blood, Dark Bleeding’ o en ‘Free As The Green Little Men’, que servidor bautizaría como ‘Blues del Delta del Guadalquivir’.
La psicodelia y experimentación llega con ‘Forever Walking’, tema que abre el disco y con ‘Ottenos’, melodía invertida que si escuchamos de la manera correcta podremos apreciar un precioso y delicado pasaje interpretado por guitarra, violín y las voces del grupo a coro.
Cabe destacar, sin duda, ‘Nazarin Again’, una canción que podía haber firmado el propio Bob Dylan o el curioso aire barroco que desprende el corte que da título al disco. El tema pop del álbum se lo lleva ‘Love Millonaire’, de nuevo con las voces a coro y una brillante guitarra marcando el ritmo. Las partes más contundentes del álbum corren a cargo de ‘Sitting on the Truth’, con la desgarrada voz de Julio Matito y la zeppeliana ‘Rock and Roll’, con un resultado final bastante curioso y sorprendente, mitad canción, mitad ensayo”.
CHARLY HERNÁNDEZ.
“Recuerdo alguna que otra anécdota en este disco: Estábamos ensayando en el estudio fuera de las horas de grabar, y sin que lo supiésemos grabaron –fue una idea de Gonzalo–, en un principio no nos hizo mucha gracia, aunque no nos opusimos de manera tajante a que se quedara en el disco… después le dio al LP un cierto toque de peculiaridad. La canción ‘Julio Nazarín again’ se montó en el estudio, Henrik tocó en esta canción el bajo y el violín y en la canción mía, ‘Forever walking’, la idea de las notas que toco en el vibráfono fue de Gualberto, siempre me gustó el concepto de trabajo de grupo con Smash en esa época.” (Antonio Smash)

Extraído del magnífico artículo de la revista Efe eme
http://www.efeeme.com/smash-corromperse-por-derecho-primer…/
Hablan de esta obra magistral de la literatura underground española que firma mi hermano Javier Garcia-Pelayo (en El Mundano de Adrian Vogel ):
http://elmundano.wordpress.com/…/viaje-madrileno-1-por-jav…/
Reproducido por Pepe Freire Chapela y VIVIR En Gonzalo. El documental.

6 Filmoteca Española, ciclo Gonzalo García Pelayo

Gonzalo García Pelayo 31.01.2014

Alegrías de Cádiz:

Alegrias de Cádiz Gonzalo García Pelayo con Selu

Cuando estaba con Selu en el rodaje de Alegrías de Cadiz soñaba con críticas como esta que acaba de publicar Marcos Ordóñez en su blog del País: (http://blogs.elpais.com/…/sobre-alegr%C3%ADas-de-c%C3%A1diz…)
Sobre “Alegrías de Cádiz”
Por: Marcos Ordóñez | 31 de enero de 2014
Hay muchas teorías sobre los orígenes de Cádiz, la ciudad más antigua de Occidente. Se dice que los primeros gaditanos eran fenicios que venían de Tiro y de Sidón, pero yo creo que llegaban de otro mundo, muy libre y muy blanco, tan blanco como su luz de cal y de sal. Ya bien lo dijo el Beni, alienígena con estatua, en frase inmortal: “Mira si es antiguo Cádiz que ni siquiera tiene ruinas”.
Alegrías de Cádiz, el feliz retorno al cine de Gonzalo García Pelayo, es la película más libre y luminosa que he visto en mucho tiempo, y documenta que sus personajes bien podrían ser de ese otro mundo por su forma de hablar, de reir, de cantar y de moverse por la vida. Y por el brillo en los ojos y los cuerpos de las cuatro Pepas protagonistas (Laura Espejo, Beatriz Torres, Rosario Utrera y Marta Peregrina – y también, Pepas colaterales pero presentísimas, Jessica Sánchez, Silvana Navas y Patricia Galindo). Y por las sonrisas, el vacile, el balanceo, el dejarse llevar. Un mundo felizmente ritual, pautado por el alegre coro de las chicas del Revuelo, hermanas de sangre de las hadas zumbonas de El sueño de una noche de verano, y con apariciones monárquicas como la de Mariana Cornejo, reina y maga de ese mundo antiguo y sin ruinas, o el compás como narrador de Javier García Pelayo, el rey de la Sota Americana, uno de los últimos hippies verdaderos que quedan, que habla como un viejo sabio que lo ha visto todo pero aún sigue maravillándose y dejando que la vida centellee.
Hay otro narrador, un joven monarca ocioso y mujeriego, Jeri Iglesias, que lanza delirantes proclamas y se pone estupendo pero nunca falso, porque sus palabras, que en boca de otro podrían sonar pomposas o retóricas, brillan y brincan como peces locos en el agua. El Jeri parece la reencarnación de su padre, el gran Miguel Ángel Iglesias de Vivir en Sevilla y Corridas de alegría, vuelto a la tierra, al paraíso original gaditano, con más fuerza y todavía más locura pero, me atrevería a decir, sin una gota de su tormento: ese retorno es el mejor homenaje que podrían hacerle sus compadres, los García Pelayo. Y como los Pelayos son contagiosos en el mejor y más dichoso sentido de la palabra, ahí asoma también Oscar, poeta y boxeador, hijo de Gonzalo y sobrino de Javier.
Y no me olvido de la voz y la música de esa revelación que es Fernando Arduán.

Viendo Alegrías de Cádiz no dejé de pensar en lo mucho que le gustaría a Pasolini esta película. Todavía más: si Pier Paolo, en un salto digno de Gianni Rivera, su mediocampista favorito, hubiera esquivado la muerte en Ostia, bien podría haber marcado gol en Cádiz. O sea, que yo lo veo resucitado allí, mirando así, cantando por alegrías, descojonándose con el ingenio inagotable y la poesía auténticamente popular de las chirigotas y comiendo capirotes de camarones. En Cádiz podría Pasolini volver a sonreír y encontrar las sonrisas de todos los Ninettos y todos los Acattones: la sonrisa de aquellos barrios de Roma, los borgate de las orillas del Tíber, que todavía olían, como sus gentes, “a jazmín y a sopa humilde”.

Alegrías de Cádiz, que atrapé el pasado diciembre en la sala Berlanga (CineMad) y todavía no ha llegado a los circuitos llamados “comerciales”, hace honor a su nombre: alegría de vivir, de rodar, de contar. A mí me da igual que comience historias que luego abandona, que los actores entren y salgan de sus personajes, o miren a cámara, o improvisen, o enmudezcan y rompan a reir: así como brota la vida en los relatos.
A mitad de película, por ejemplo, se produce la irrupción gloriosa de las chirigotas, con su ingenio desinhibido y reluciente, y hay que parar como se para en Cádiz para recibir los carnavales. ¿Qué puede haber más importante? Juan Orol paraba la acción en una de sus películas porque los protagonistas se iban al fútbol y creía que el público tenía que ver el final del partido, y Clint Eastwood hizo algo parecido en Escalofrío en la noche para que escucháramos a Cannonball Adderley tocando en el festival de jazz de Monterrey.
Siempre habrá quienes digan que no se pueden mezclar las aguas, que una cosa es un documental y otra una ficción, y categorizaciones por el estilo: peor para ellos, porque sus vidas estarán igualmente encajonadas.
Felizmente, Gonzalo García Pelayo sigue fiel a su visión del mundo, a su lema de marino fenicio o, directamente, extraterrestre, por raro y por libre: “No hay puerto más seguro/que el de ser fiel a lo incierto”. Y lo bueno, la espléndida noticia, es que su prodigiosa longitud de onda está encontrando múltiples y merecidos ecos en certámenes de toda España y del extranjero. Tras la presentación de Alegrías de Cádiz en el festival gaditano Alcances, y luego en el de Sevilla, sus películas se vieron, el pasado otoño y en salas repletas, en el Festival Internacional de Cine de Viena (Viennale 2013), y en febrero se verán de nuevo en el ciclo que le dedica a partir de mañana la Filmoteca en el cine Doré, al que seguirá una retrospectiva en el Museo del Jeu de Paume de Paris, del 18 de marzo al 6 de abril. Y ya está rodando la siguiente, Niñas, mientras prepara Que se me paren los pulsos, un viaje al corazón de la copla mas feroz: tras treinta años de silencio cinematográfico, esto es un retorno por todo lo alto. Que no decaiga.

Con los comentarios de Jordi Costa, Paulino Viota, Luis García Gil, Pedro Calvo, Fernando Gonzalez Lucini o Ricardo Adalia Martín, que por cierto presentará la película en Filmoteca española es lo máximo que podíamos esperar. Chicas, Jeri etc. hablan de todas vosotras. Compartid, compartid y presumid. Es Marcos Ordoñez.

9 – Domingo 19:15 Sala 1 ALEGRÍAS DE CÁDIZ (Gonzalo García Pelayo, 2013). Int.: Jeri Iglesias, Fernando Ardúan, Óscar García Pelayo. España. B-R. 120′ Presenta Ricardo Adalia,

y el último día
19 – Miércoles 21:30 Sala 1 ALEGRÍAS DE CÁDIZ (Gonzalo García Pelayo, 2013). Int.: Jeri Iglesias, Fernando Ardúan, Óscar García Pelayo. España. B-R. 120′

5 Filmoteca Española, ciclo Gonzalo García Pelayo

Gonzalo García Pelayo 30.01.2014

Corridas de alegría:

Tenemos la suerte que detrás de cada película hay un crítico, normalmente amigo, que la destaca y la señala como su preferida. Es el caso de “Corridas de alegría” y Marcos Ordóñez, escritor y crítico que publicó este artículo en El País cuando comenzaron los ciclos que ahora llegan a Madrid:
El gran García Pelayo (http://cultura.elpais.com/…/actualid…/1351711338_526576.html)
La estupenda historia de los Pelayos, haciendo saltar con justiciera pericia las bancas de incontables casinos, oscureció un tanto el lejano pero vivísimo perfil de cineasta de su patriarca, Gonzalo García Pelayo, uno de los tipos más creativos y tentaculares con los que he tenido la suerte de toparme. A finales de los setenta, yo le conocía como locutor (Para vosotros jóvenes), productor musical y adalid del rock andaluz (con Triana, Gualberto y Lole y Manuel a la cabeza), pero fue el irreemplazable José Luis Guarner quien me descubrió su película Frente al mar (1978), que llegó al cine Goya barcelonés con la etiqueta de cine S y astutamente retitulada como Intercambio de parejas frente al mar. ¿Un porno sureño? Guarner me dijo: “No te la pierdas. Es lo que los de la Escuela de Barcelona nunca se atrevieron a hacer”. Fuimos pitando, porque en aquella época todo lo hacíamos en plural. Ellos también, pero follando más. Y bebiendo, y filosofando, y mostrándose doblemente desnudos ante la cámara. Ellos (aprendimos a reconocerles, de película en película) eran Miguel Ángel Iglesias, Javier García Pelayo (su hermano, otro personaje legendario), Rosa Ávila, Ana Bernal. Extraña película: parecía improvisada pero todo estaba escrito. Y exhalaba, en mi recuerdo, un sorprendente aire otoñal y helado, una secreta desesperanza, como si su divisa fueran aquellos versos de Machado: “Con negra llave el aposento frío de su tiempo abrirá: desierta cama, y turbio espejo, y corazón vacío”.

Cuatro años después llegó el verano con Corridas de alegría (1982), una de las películas más libres, gozosas y desabrochadas del cine español. No era un buen título: parece que Andrés Vicente Gómez se emperró. Hay corridas y hay alegría, pero era infinitamente mejor el que le habían puesto Gonzalo y Javier: Sobre la marcha. Premisa: un trilero sin suerte (Javier GP) y un tipo que acaba de fugarse de la cárcel (Miguel Ángel Iglesias) para quemar todos los clubs del gángster que le envió al maco, se convierten en los sosias sevillanos de Kerouac y Dean Moriarty, recogen a una dama jaranera (Isabel Pisano) y se lanzan a la carretera dispuestos a pasárselo bomba. Una road movie con guion, pero abierta a todo lo que se encontraran por el camino. Y lo que se van encontrando supera cualquier previsión del espectador.

Corridas de alegría pudo haber compartido el público de Pepi, Luci, Bom (1980) y Laberinto de pasiones (1982) pero, por desidias de su distribución, solo atrapó el aplauso de un puñado de incondicionales entre los que, desde luego, me cuento; un puñado que hacía correr la voz de su existencia, y organizaba pases privados (era el fin de fiesta ideal de toda gran jarana) desde que la película apareció en vídeo.

El Festival de Sevilla dedica un ciclo y un homenaje merecidísimos al autor de ‘Frente al mar’
El año de su estreno, García Pelayo se despidió de la afición (“No dejé el cine: el cine me dejó a mí”) con Rocío y José, una joya de insólita pureza, mitad documental mitad ficción, con ecos (y mido mis palabras) de Pasolini y Ford, que narra la historia de amor de dos adolescentes en la romería que va de Triana al Rocío. Tuvieron que pasar tres décadas para que una nueva generación de cinéfilos, amamantada en el low cost y el underground por efecto de la crisis, descubriera su cine. La reivindicación comenzó, como suele suceder, al otro lado del charco: hará tres años, el Festival de Cine de Buenos Aires (Bafici) programó con gran éxito Frente al mar y Vivir en Sevilla (1978), su película favorita (en mi memoria destellan las memorables intervenciones de Silvio, de Farruco, del Niño del Taller). El Bafici fue la punta de lanza del rescate, pero también la labor de la combativa revista Lumière. En buena medida gracias a ellos, Gonzalo García Pelayo entrará, como quien dice, por la puerta grande de la Maestranza: el Festival de Cine Europeo de Sevilla ha organizado un ciclo de sus películas (del 6 al 10 de noviembre) y, entre el 5 y el 7, la universidad de su ciudad le dedica el seminario Penetrar la alegría. Un homenaje merecidísimo, al que seguirán otros dos, en el madrileño CineMad (16 al 25 de noviembre) y en la Filmoteca de Cantabria (Santander), del 21 al 28. Descúbranlo, háganse el favor.

El mejor crítico de entonces (y de la historia de la crítica española), José Luis Guarner publicó este analísis en su momento, 1982:

Corridas de alegría es un desenvuelto e inusual cruce de thriller hispánico y novela picaresca, donde se mezclan la aventura, el nihilismo y elsexo, algo así como una respuesta de Andalucía a Al final de la escapada. Viene a ser la historia de una búsqueda, que es también la de una huida hacia delante, el certificado de defunción de las ilusiones de una generación. Sus héroes son dos jóvenes andaluces desarraigados, dos modernos beatniks de producción nacional, el uno (Miguel Ángel Iglesias, también guionista de la película) en pos de la nunca encontrada mujer que ama, el otro (Javier García Pelayo) a la busca de emociones más o menos fuertes.
La suya es una peripecia dionisíaca, que no puede tener otro fin que la destrucción. Diversas mujeres se cruzan en su recorrido, desde una prostituta amigable (Isabel Pisano) hasta una amiga desamparada (Paula Molina), sin contar con varios personajes
emblemáticos. Gonzalo García Pelayo repite aquí, en parte, la feliz experiencia de Frente al mar, seguramente la más singular  sorpresa del cine español en 1980. Su nuevo empeño es menos ambicioso, más descuidado en su factura, pero conserva el mismo gusto de la provocación y una espontaneidad que no suele darse, ay, en las películas que por acá fabricamos, el encuentro de los
protagonistas con una pareja de la Guardia Civil y la sorprendente escena que sigue no nos dejará mentir. No adscrito a ningún grupo o escuela determinados, García Pelayo confirma tener una voz propia en el actual coro de jóvenes cineastas  hispanos. De ahí que esta película, con todas sus obvias limitaciones, resulte mucho más interesante para este cronista que, por ejemplo, el hueco profesionalismo de La colmena o la travesura de  Laberinto de pasiones.
José Luis Guarner,
El Periódico,
27-­X-­82
Por supuesto que es la película de peor factura (José Enrique Izquierdo Boza no la rodó) con peor foto y zooms con tirones que no pude evitar de nuestro alcohólico cámara. Nos hicimos la ilusión que al ser una historia de marginales importaba menos. No conocí a Guarner y desde antes le teníz enorme respeto por sus análisis de Rossellini etc. Poco después murió. Me hubiera gustado enseñarle otras películas. Javier repite protagonista con Miguel Ángel, como en Frente al mar.

Paseando por internet encuentro esto comentarios:
Limonchello8Hace 8 meses
Es una de esas películas diferentes y que no se olvidaran jamás.Gracias .
THJ000Hace 1 año
Mil gracias. ¿He dicho mil? ¡Qué sean diez mil! Supongo que pedir “Frente al mar” ya sería pecado, ¿no?
Luma maHace 1 año
Muchisimas gracias por poner esta maravilla de los 80. La ví entonces y siempre la quisé volver a disfrutar.
Amanda CarterHace 1 año
Versión andaluza de “On the Road”. Al cine de GGP por fin se le esta poniendo en su lugar. Casi no tenia medios y hacia rarezas tan interesantes como esta. Lastima no podamos ver aqui “Frente al mar” quizas su obra mas redonda y transgresora
matamehHace 1 añoen respuesta a Amanda Carter
si que está , “intercambio frente al mar.” buscala en este usuario
arrykiHace 11 meses
A mi me pasaba igual la vi en los 80 la tenía grabada pero el video no funciona y no la podía ver
Es una película con guión, que cuenta una historia, una película “normal”. (este comentario ya es mío).
Javier Ikaz Una road movie jonda (comentario de un poco más abajo.
Quizás Javier lo dice por la letra del tema principal (bulería lenta de Manolo Sánchez Pernía y que canta Ricardo Yunque):
” Porque la vida es asi, llantos, llantos, jirones…de las pieles de mi alma… que entre las desilusiones… por que la vida es asi… a tanto fuí renunciando… que he renunciado hasta a ti… cuando más te estaba amando… y tu continúas que soy muy feliz… y cuando me siento hundido… digo tu nombre cantando…quiero ver pasión y vida, muero, muero por seguirte amando…. muero, muero, muero, muero por seguirte amando…”
El bebé es Guzmán que luego hablará largo de los hombres antiguos en Alegrías de Cadiz

Esta primera sesión será presentada por Jordi Costa
7 – Viernes 17:30 Sala 1 CORRIDAS DE ALEGRÍA (Gonzalo García Pelayo, 1982). Int.: Miguel Ángel Iglesias, Javier García Pelayo, Paula Molina. España. 35mm. 75′
16 – Domingo 19:30 Sala 1 CORRIDAS DE ALEGRÍA (Gonzalo García Pelayo, 1982). Int.: Miguel Ángel Iglesias, Javier García Pelayo, Paula Molina. España. 35mm. 75′

4 Filmoteca Española, ciclo Gonzalo García Pelayo

Gonzalo García Pelayo 29.01.2014

Frente al mar:

Frente al mar Gonzalo Garcia Pelayo

Hace unos días Boris Nelepo publicaba en su fb en ruso este fotograma subtitulado de “Frente al mar”, que dada la guasa del tema prefiero no traducir. Fue la única película que tuvo buena crítica hace 35 años. José Luis Guarner la votó como mejor película española de 1978. Parece que le gustó a Almodovar que ofreció papeles a Rosa Avila tras verla en esta cinta (también trabajó después con Amenabar). Solidísimo guión y diálogos del escritor José María Vaz de Soto en una casa espectacular de Chipiona donde pasé, de niño, varios veranos. A destacar la interpretación de mi hermano Javier Garcia-Pelayo. Olaf Möller, que la presentó con elogios abrumadores en la Viennale, escribió hablando de la “infidelidad controlada”:
From the moment he made first plans for production, García Pelayo has always considered VIVIR EN SEVILLA and FRENTE AL MAR one single entity, connected by a very causal relationship: The latter was to become the reflection of the former, in a different light – literally so, as it was shot in spring and the other the following autumn. Whereas VIVIR EN SEVILLA revolves around fidelity, FRENTE AL MAR deals with “controlled infidelity”: during a trip from Sevilla to Chipiona, three couples explore the joys of partner swapping. Unsurprisingly, their erotic journey is filled with lots of casual, complicated, long-lasting, wonderful sex. Even more than sex, however, they engage in talks – about all kinds of subjects: Following the end of Fascism, all community issues can, may, and must be reviewed, from partnership questions to national reform. After all, it is imperative to build a new and better society. Its hesitant optimism lends FRENTE AL MAR an inner radiance that is incredibly rare, infinitely precious – both in life and in film.

Rubén García López presentará hoy la película en la Filmoteca. En su fb escribió este texto:
A las 17:30, estaré en el cine Doré presentando “Frente al mar”, obra maestra fundamental de Gonzalo Garcia Pelayo, cine erótico de altura, culminación de esa suerte de política de los afectos, política de la carne, que se postula en todo su cine. Como muestra de que sigue siendo la más menospreciada de sus películas, solo hay un pase, así que no perdérselo, porque si me pongo chulo hasta os diría que es la mejor de todas!

(Creo que José Luis Guarner hubiera estado de acuerdo con Rubén. También Olaf Möller)
“El viaje a Chipiona, Cádiz, de tres parejas que pretenden encontrar la verdad que hay debajo de sus pieles mediante el intercambio de parejas y el sexo cariñoso por encima de las convenciones morales de sus padres, resulta ser una buddy movie política, dubitativa y muy esclarecedora del desconcierto de un país que de repente se ve tan libre y lleno de posibilidades como cuando se mira al horizonte nadando en el mar.” (Álvaro Arroba)


Un solo pase 6 – Jueves 17:30 Sala 1 FRENTE AL MAR (Gonzalo García Pelayo, 1979). Int.: Miguel Ángel Iglesias, Javier García Pelayo, Rosa Ávila. España. 35mm. 88

Rodaje de Niñas

Rodaje Niñas de Gonzalo García Pelayo con Jose enrique Izquierdo y Javier García Pelayo

Ayer rodamos cuatro secuencias de “Niñas”. Aquí estamos con Cristina y Lydia. Con Javier Garcia-Pelayo he hecho mis seis películas y con José Enrique Izquierdo, cinco, siempre como director de fotografía. Con ambos, Alegrías de Cadiz y ahora 35 años después de “Vivir en Sevilla”, iniciamos la séptima.

Pilar González Niñas

Pilar es otra de las “Niñas”. Todo en lo que ellas actúan está desprovisto de significancia, improvisado, sin ninguna indicación, tal como Pilar y todas son en su vida diaria. Sin embargo la música que pensamos utilizar será enormemente significante, colaborando al desvelamiento del nacimiento de la feminidad, intención última de la película. Este trozo del Stabat Mater (colecciono esta obra de diferentes autores) de Bononcini no suena a música infantil. Usaremos especialmente la impresionante primera mitad:
https://soundcloud.com/gonzalo-garcia-pelayo/bonstab
Volví a ver hace poco “Le mépris”, de Godard y me sorprendió como metía música honda a destiempo en secuencias sin significado.

Magnífica y honda entrevista de Arancha Moreno en Efe Eme

Magnífica y honda entrevista de Arancha Moreno en Efe Eme. Foto de Máximo Moreno entre la época de Triana y ahora. Algunas frases e ideas:
“Las actuaciones de Triana eran como un oratorio. De ahí que Triana se identifique con las velas, eran una cosa casi religiosa”
“…me lo enseñaron. Entonces yo tenía una compañía de discos en la que tenía carta abierta, y no tengo la menor duda. Nos metemos a grabar el disco.”
“Creo que tenía algo de influencia en lo que ellos pensaban…Mi colaboración es estar escuchando mientras juego partidas de ajedrez en una computadora que me llevo al estudio para pasar las largas horas. Muchas veces producir significa no interferir en un artista.”
“El disco entero se terminó de mezclar el 21 de marzo del 75, empezaba la primavera esa mañana, salí al amanecer después de toda la noche mezclando y tengo ese recuerdo, me acuerdo perfectamente. El disco se edita el 14 de abril porque va con otro disco, “14 de abril” de Goma, muy importante también aunque no tuvo ese éxito. Completaba una serie. Para mí es el segundo disco que más me gusta del rock español, después de “En el lago”.”
“El disco lo hace Pepe Fernández que acaba de fallecer, los técnicos son muy importantes en esta época. Son gente que dieron muchísimo espíritu a los discos.”
“Mi hermano Javier me contaba que en el camerino eran todo bromas, todo chistes, reírse, fumeteo, gracias…pero en el escenario eran todo lo contrario, tenían el compromiso de no hablar, ceñirse a sus temas y ya está.”
“El líder de la guasa era Tele. El nombre lo pusieron por él. Jesús era de la calle Feria, pero Tele era de la calle Pureza, del centro de Triana. Cuando había una discusión, Jesús quería perderla, había el respeto de que el ocurrente y el que tenía chispa era Tele. ‘Todo de color’ era de Tele, el alma de Jesús era más atormentada.”
“Yo estoy viviendo ahora mismo esos dos versos, acabo de hacer una película de copla que es exactamente eso, “Luminosa mañana/ prendida de sufrimiento”. Quiero hacer una película de Triana, también.”
“…tenía una amistad, pero mucho más conocimiento tenía mi hermano, que viajaba con ellos. Yo con Jesús iba hasta al fútbol, eran más expansiones. Pero cuando veo sus letras pienso que Jesús tenía cierto tormento interior.”
“Unir un sentimiento generacional, de tiempo, con el espacio, es algo natural que tendría que producirse y no todos los países han creado movimientos de ese tipo. En España se ha producido con suficiente calidad, ha influido muchísimo a generaciones de españoles, tenemos el orgullo de haber hecho una música propia”

Gonzalo García Pelayo

04.05.2015