Nueva crítica de Alegrías….

Nueva buena crítica de Alegrías:
El descubrimiento internacional de la obra cinematográfica de Gonzalo García Pelayo en la Viennale 2013, con nuevos admiradores tan prestigiosos como Francisco Ferreira, Olaf Möller o Boris Nelepo, tuvo como punto álgido la presentación de un nuevo largometraje, el primero desde 1982. El mismo Gonzalo, durante los días de noviembre de 2012 en los que la Filmoteca de Cantabria recuperó sus cinco extraordinarias primeras obras, nos anunció un rodaje que, convocaría el trabajo de varios cineastas y críticos (cuyos frutos esperamos poder ver pronto), y si algo sorprende, de entrada, es la fidelidad del resultado a aquellas primeras descripciones, lo que confirma (más allá de la desbordante personalidad de su cine) que en sus películas el cálculo y la organización estructural del contrapunto tienen el mismo peso que el azar. Más allá de que pueda leerse como una relectura de la inolvidable “Vivir en Sevilla” (con la emocionante revelación de un Jeri Iglesias que revive a su padre Miguel Ángel con personalidad propia), veo en Alegrías de Cadiz una obra puramente musical que la enlaza directamente con “Rocío y José”. Pues la narración (y hay un obvio componente literario) parece diluirse poco a poco en la música, allí las sevillanas rocieras y aquí las chirigotas. Pero también se mira (explícitamente en una escena) a “Frente al mar”, película única, entre otras cosas, por su alternancia entre la palabra y el sexo. El resultado ha sembrado la polémica, pero (al margen de que el digital no haga justicia muchas veces al talento para la composición del encuadre de su firmante) a nosotros se nos antoja vivo y feliz.
JOSÉ LUIS TORRELAVEGA.
Crítica publicada este mes en Ruta 66 – Tiempos de Rock & Roll por José Luis que pelea las películas en la Filmoteca De Cantabria Cine Club.
Me gusta mucho el comentario, sobre todo las dos acertadas referencias a “Vivir en Sevilla” y “Rocío y José”.