“No invitado” nuevo libro de Vicente Monroy

23.02.2015

La cultura es aburrida. Se limita a evocar. Es limitada. La realidad es muy superior.

La estructura interior de las cosas es banal, por eso no se muestra. Lo profundo es inútil, es un engaño. Lo importante de las cosas está en su superficie.

Ideas incorrectas como estas pueblan “No invitado” nuevo libro de Vicente Monroy que se puede descargar gratis enhttp://www.mediafire.com/do…/xm6pk7o7u2595qb/NO+INVITADO.pdf
o pagando (muy poco) en http://www.amazon.com/dp/B00SCCMJPM

Vicente acaba de realizar “Una pistola”, primer largometraje, que rodó al mismo tiempo y con parecido equipo y medios que nuestros rodajes de “Copla” y “Amo que te amen”. Es el autor de las vertebrales voces en off de la primera y fue ayudante de dirección en “Niñas”. Su libro me ha llenado de sugerencias, dudas razonables sobre mi propio pensamiento y sanos desequilibrios. Más ideas de “No invitado”:
No hay una sola cosa del pasado que se pueda echar de menos. El presente es muy superior al pasado, porque es real.

El secreto es la clave de toda relación paterno-filial, una clave que comienza con los Reyes Magos y se extiende hasta la vejez. Todo son mentiras y por tanto todo son revelaciones. Es por eso que el amor paternal cobra un tinte místico.

Suponemos que la tradición literaria, especialmente la poética, brota de un afán por la sinceridad. Esa sinceridad es sólo una manera de egocentrismo.

No al ensimismamiento. Di no a la poesía.

…durante las horas del día en que la impertinencia de la luz me impedía salir de casa

La forma en que la vida se iba a ir convirtiendo en una tarea ya conocida, cada vez más cómoda y también más aburrida.

Las dos caras del relato humano. Conocimiento y arrebato. Razón y pasión.

La belleza es aquello que está al final de la ciencia, al final de la poesía y cuyo misterio alimenta a las dos.

…tanta lumbre cromática…

Busqué en Google varias combinaciones de palabras conteniendo algunas como “misterio”, “revelación” o “memoria”.

Me recordó el famoso verso ¡Tanta vida, Señor! ¿Para qué tanta vida? Siempre me ha sorprendido que un solo verso puede mezclar tanta vitalidad con un desinterés tan grande por la existencia.

es una persona normal, vulgar incluso. Lo que le separa del resto es el mecenazgo que realiza de su propia tortura

Aun si digo sol y luna y estrella me refiero a cosas que me suceden

La foto es de Elena Piñango.

Vicente Monroy