Un viaje divertido, poético, alocado y fresco que nos reconcilia con la vida

Este sábado vi la película “Alegrías de Cádiz”, de Gonzalo García Pelayo y tengo que decir que disfruté un montón. Como todo lo que procede de Gonzalo y del clan de los Pelayos, no es un film al uso. No se trata de una historia troncal en la que los personajes debaten con la vida, y la transforman y se transforman; navegando entre las aguas del documental y de la ficción, nos vemos inmersos en un viaje divertido, poético, alocado y fresco que nos reconcilia con la vida. Viendo esta película uno entiende que los ciudadanos de los países más desarrollados quieran venir a conocernos, pero que, al mismo tiempo, no estén dispuestos a prestarnos unos euros sin poner mucha letra pequeña en el contrato. El hecho de que esté hecha con unos miles de euros (que a Bárcenas se le quedarían entre los dientes) añade mérito a esta aventura. Enhorabuena.

Tato Cabal

Las mil y una palabras del ser andaluz, gaditano, carnavalero, vacilón y flamenco

Un poco de historia. Hace nada que Ken Loach daba la campanada mezclando géneros en su conmovedor “Spirit of 45”, donde lo que parece un documental de calidad superior resulta ser un canto de amor a la socialdemocracia británica, una anómala heroína de cuando las cosas se hicieron bien. Y por aquí también hemos probado la flor de lo bueno, pero de otra clase, también espiritual, pero más carnal, palpable, teatral, medio en cueros y hasta psicofónica. Gonzalo García-Pelayo, anoche lo vimos en la sala García Berlanga, acaba de pegarle también una voltereta a los géneros: “Alegrías de Cádiz”: una película sanamente multiuso con trapicheo de documentos: un canto de amor a la palabra, al habla andaluz, al habla de Cádiz, a las mujeres andaluzas, a las Pepas de Cádiz, que son cuatro como los palos de la baraja. Canto de amor a las chirigotas, al Carnaval, a la guasa gaditana en estado de gracia. Y un canto de amor al flamenco y su palabra, una flamenquería que entra sin más ni más, que no necesita más explicación que permanecer a atentos. Pura hemorragia de oralidad, una colisión de fantasías que dan sentido a lo incierto. Enamorado de la palabra, Gonzalo García-Pelayo ya fue gran maestro en la radio de hace eones, cuando le metía mano a los “Absolutamente grandes”, a los “Vientos del pueblo”. Luego produjo toda aquella apoteosis de discos con el rock andaluz y el flamenco del momento, donde dieron el cante hasta los últimos de la fiesta. Allí quedaron para siempre tesoros como la impagable charla de Joselero sobre las “inritaciones” tan malas que le hacía pasar Diego del Gastor cada vez que se le olvidaba el pañuelo, o el monumental romancero de José El Negro con sus cuatrocientos hombres en un jardín. “Alegrías de Cádiz” es un documento del carajo, un peliculón de dos centavos y un millón de gracias: las mil y una palabras del ser andaluz, gaditano, carnavalero, vacilón y flamenco. Te alabamos Gonzalo.

Nota: Javier García-Pelayo interviene en el papel de Fernando Rey relatando los misterios del duende gaditano.

Pedro Calvo

¡¡¡ ABSOLUTAMENTE GRANDE… GONZALO GARCIA PELAYO !!!

Ayer fué la presentación o la premiere en Madrid de “Alegrías de Cádiz”.. Útimo film del Director Gonzalo Garcia Pelayo….
Para los que no le conozcáis diré que es uno de los hombres con más sabiduría … genialidad… conocimiento e inteligencia de nuestro país..
Durante la década de los 70’s.. presentó varios programas en radio… llenos de maestría y de un buen hacer difícil de superar .
Su carisma y poder de comunicación unido a un extenso conocimiento de Cine … Música .. hizo que muchos de nosotros nos sintiéramos atrapados por este gran Maestro de la comunicación.
La película que pudimos ver ayer en Madrid … está llena de frescura… la misma que tendría un muchacho en su “Opera Prima”….con una imagen impecable… una Banda Sonora perfecta… y en algunos momentos una lección de vida…
Recomiendo encarecidamente … que la veáis …¡¡¡ merece la pena !!!… es algo muy nuestro que llega a la profundidad del alma…

Monstserrat Domenech

Alegrías de Cádiz Top Ten

Ricardo Adalia Martin, es el presidente del cine club Calle Mayor, de Palencia. Escribe en varias publicaciones como por ejemplo en la italiana
http://www.lafuriaumana.it/index.php/29-issues/lfu-17/77-2013-top-ten-films-lists (mirad la lista con otras muchas de críticos internacionales que ninguno vio Alegrías de Cadiz. Ricardo está debajo del medio)
Allí le piden la lista de la mejores películas del año y vota por orden de preferencia y la primera es la nuestra. Ya publiqué una excelente crítica suya pero no esperaba que estuviéramos primeros en una lista con Godard o Hong Sang Soo.

1 Alegrías de Cadiz (Gonzalo García Pelayo)
2 L’inconuu du Lac (Alain Guiraudie)
3 Spring breakers (Harmonie Korine)
4 Passion (De Palma)
5 Nobody’s Daughter Haewon (Hong Sang Soo)
6 Three Disasters (Jean-Luc Godard)
7 Les Saluds (Claire Denis)
8 Viola (Matías Piñeiro)
9 Los ilusos (Jonas Trueba)
10 Mapa (Leon Simiani)

Gonzalo

Veinte mil semanales, Juan Manuel Garcia Ferrer

Espero que no te ofendas si digo que es de lo más cinematográfico de todo lo que he visto tuyo. Porque todo está pensado “cinematográficamente” ya desde ese magistral comienzo, que invita a seguir la narración. ¡Qué buena esa panorámica desde la cama al tablero de ajedrez! ¡Qué buenos todos esos elementos de “cine dentro del cine”: el empleo del narrador dentro del mismo cuadro; esas rendijas de la persiana que permiten hacernos ver su visión de las mujeres que acuden a su casa;… O ese maravilloso duelo de imágenes entre él y ella en la pantalla, hechos durar. Me he alargado –luego alegrado- esta mañana ante el ordenador cuando he visto que animabas con ese “son sólo 25 minutos”. Me han sabido a poco. Aunque miento: Está mejor así, sin recortes posibles, redondo. Zenquiu por el regalo.

Zenquiu, Juan Manuel.
30.08.2014

Veinte mil semanales, una película para mujeres

Tuve una conversación con mi padre sobre 20.000 semanales en la que me preguntó que si me había gustado, le dije que sí, pero que para mí es difícil porque soy su hija y porque soy mujer…

Gonzalo: Niñas es claramente muy para mujeres y Delirios muy poco para ellas.

Mi amigo Vicente Monroy, hablando de películas de mi padre en general y de 20.000 semanales en particular me comentó:

Vicente: No lo leas en términos empáticos, léelo como una realidad. Una película no tiene por qué darle la razón a nadie, de hecho no tiene por qué implicarse moralmente en lo que cuenta.

Hice el esfuerzo pues, de no empatizar con nadie, pero al final empaticé con todos discrepando con Gonzalo en que Delirios o 20.000 semanales fuera una película para hombres.

El protagonista quiere un amor aséptico, desinfectado de todo aquello que infecta y afecta a una relación tradicional de amor, de deseo y por tanto sexual.

Y ella ¿Pero es que está tan enamorada desde el primer día que acepta la relación que él propone?  Ella acuerda, pacta con él que será así a pesar de su primera idea, romántica de no cobrar, ante su primer instinto de entablar una nueva relación con las mismas bases de siempre. Acepta porque le gusta, porque cree que es mejor para mantener la relación, porque cree que es mejor para mantener una independencia. Ella también ha aprendido del pasado, cuenta en el vídeo que le gustaba un hombre físicamente, que además le gustaba su posición socio-económica, que no sabía si había sido feliz y que cuando se quedó sola no podía permitirse la vida que quería….luego este hombre le está ofreciendo todo aquello que ella quiere… y además lo puede tener con otros hombres también porque no le está pidiendo exclusividad, lo difícil será encontrar a otro hombre que acepte esas condiciones, pero eso sería otra película, una para hombres….y también para mujeres.

Es decir, un pedazo de acuerdo! ante el que instintivamente las mujeres nos oponemos porque no es la idea que tenemos de una relación amorosa.

La mujer tiene que quitarse el corsé de cómo tiene que ser una relación amorosa, ¿por qué disfrutar del amor significa vincular toda tu vida a una sola persona? y sobre todo, todo el tiempo hasta agotarlo, hasta apagar la llama del deseo. No puedes pedirle todo a una persona, lo encontrarás en varias. Te puedes enamorar de varias personas simultáneamente y tener derecho a querer disfrutarlo.

Me viene a la mente esta frase de Marguerite Duras  “Ese faltar de las mujeres a sí mismas ejercido por ellas mismas, siempre lo he considerado un error”.

El protagonista recuerda el principio de la relación que mantiene ahora con Ana y que dura ya tres años,  no explica si ha habido cambios, si él sigue viendo a otras mujeres o si ella ve a otros hombres… lo que importa es cómo empezó, lo que importa es que funciona, la experiencia anterior les había costado a cada uno mucho más y en este caso “por tan solo 20.000 semanales”. No hay acuerdo bueno cuando solo uno gana, tienen que ganar los dos, el famoso Win-Win.

En cuanto a la narrativa de la película, genial!

Vanessa G-P

08.09.2014

Vivir en Gonzalo

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